Parmigiana de Calabacín
Para preparar un delicioso plato con calabacines y salsa de tomate, comenzaremos pelando los calabacines. Córtalos en rodajas finas, asegurándote de que sean uniformes para una cocción uniforme. En una sartén profunda, calienta el aceite, preferiblemente aceite de oliva, a fuego medio. Agrega las rodajas de calabacín y fríelas hasta que se vuelvan doradas y crujientes, dándoles la vuelta con cuidado para evitar que se quemen. Aquellos que prefieren un sabor más rico pueden pasar las rodajas por harina antes de freírlas, pero yo personalmente elegí prepararlas simples, así preservando el sabor natural del calabacín.
Mientras tanto, prepara la salsa de tomate. Toma los tomates pelados (puedes usar tomates frescos o enlatados, según tu preferencia) y colócalos en una cacerola. Agrega una pizca de sal y déjalos hervir a fuego lento. Revuelve ocasionalmente para evitar que se peguen. Una vez que la salsa se haya reducido un poco y tenga una consistencia agradable, agrega el perejil y la albahaca picados finamente, dándole un aroma irresistible.
Ahora estamos listos para ensamblar el plato. En una fuente para hornear, comienza agregando una capa delgada de salsa de tomate, que creará una base húmeda. Luego, coloca una capa de calabacines fritos, seguida de rodajas de mozzarella fresca. Repite estas capas, alternando calabacines, salsa de tomate y mozzarella hasta que se agoten los ingredientes. La última capa debe estar compuesta de calabacines, sobre los cuales espolvorearás parmesano rallado para lograr una deliciosa corteza dorada.
Después de haber terminado de ensamblar, coloca la fuente en el horno precalentado a una temperatura media-alta, alrededor de 180-200 grados Celsius. Hornea el plato durante 25-30 minutos o hasta que veas que el queso se ha derretido y se ha formado una deliciosa corteza en la parte superior. Una vez listo, retira la fuente del horno y deja reposar el plato durante 10-20 minutos, dependiendo de su tamaño. Este paso es esencial, ya que permite que los sabores se mezclen y facilita el corte.
Finalmente, corta las porciones y sirve el plato caliente, disfrutando de la combinación sabrosa de calabacines, tomates y queso. Es un plato versátil, perfecto tanto para el almuerzo como para la cena, y seguramente será apreciado por todos los seres queridos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: calabacines cortados a lo largo, muy finos, mozzarella, parmesano rallado, tomates pelados, aceite, sal, perejil, albahaca
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