Espirales Morris
Tamizamos cuidadosamente la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato de sodio y el azúcar, asegurándonos de que todos los ingredientes estén bien mezclados y sin grumos. Este paso es esencial para lograr una textura uniforme en la masa. Luego, cortamos la mantequilla en trozos pequeños, asegurándonos de que esté fría, para obtener una masa quebradiza. Usamos los dedos para mezclar la mantequilla con la mezcla de harina, hasta que la composición se asemeje a pan rallado, teniendo una consistencia granulada. Es importante no dejar que la mantequilla se derrita, sino integrarla de manera uniforme en la harina.
Una vez que logramos una textura arenosa, añadimos el huevo, mezclándolo con un tenedor. Este paso ayudará a unir los ingredientes, pero no debemos obtener una masa blanda. Comenzamos a agregar la leche, media cucharada a la vez, mezclando constantemente. Continuamos agregando la leche gota a gota hasta que la masa se vuelva cohesiva, pero siga siendo firme, sin ser pegajosa. Una vez terminado, formamos la masa en forma de disco, la envolvemos en papel film y la dejamos enfriar en el refrigerador durante dos horas. Alternativamente, podemos mantenerla en el congelador mientras preparamos el relleno, pero no más tiempo del necesario.
Mientras tanto, preparamos la deliciosa crema. Mezclamos todos los ingredientes del relleno, teniendo en cuenta que su densidad dependerá de la cantidad de copos de coco añadidos. La crema debe ser fácil de untar, así que nos aseguramos de que no esté demasiado espesa. Una vez que la masa se ha enfriado, la colocamos en una bolsa de congelador de 3 litros. Usando un rodillo, extendemos la masa uniformemente sobre toda la superficie de la bolsa, formando un rectángulo de aproximadamente 5 mm de grosor.
Cortamos la bolsa por un lado de la base, dejando el otro lado sin abrir, lo que nos ayudará a enrollar la masa. Extendemos el relleno uniformemente sobre la masa, utilizando un cuchillo de hoja larga para distribuirlo uniformemente. Una vez que el relleno está aplicado, comenzamos a enrollar la masa con la ayuda de la bolsa abierta, comenzando desde el lado largo, formando así un rollo grueso de aproximadamente 5-6 cm. Envolvemos bien este rollo en la bolsa y lo dejamos en el congelador durante unas horas, pero lo ideal es dejarlo toda la noche.
Cuando estemos listos para hornear, sacamos la masa del congelador y la cortamos en rodajas de aproximadamente 5 mm de grosor. Estas se hornean a fuego lento en el horno precalentado durante aproximadamente 12-15 minutos. Así, disfrutamos de una galleta deliciosa, con un intenso sabor a cacao y un relleno fino, perfecta para saborear junto a una taza de té o café. Esta receta no solo deleitará el paladar, sino que también traerá alegría a cada momento pasado en la cocina.
Ingredientes: Para la masa: 250 gr de harina integral, 4 cucharadas de azúcar tostado, 1 cucharada de cacao en polvo, 1/2 cucharadita de bicarbonato, 125 gr de mantequilla fría, 1 huevo grande, 1-2 cucharadas de leche. Relleno: 200 g de queso crema (yo utilizo Philadelphia), 3 cucharadas de azúcar tostado, 1 sobre de azúcar vainillado, 80 g de mantequilla a temperatura ambiente, 80 g de copos de coco, 80 g de nueces picadas a cuchillo.
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