Rollos de jamón y mozzarella
La masa es la base de una receta deliciosa, y para comenzar, tamizamos cuidadosamente la harina en un tazón grande. Agregamos sal, azúcar y levadura seca, mezclando bien los ingredientes secos para asegurarnos de que la levadura se active de manera uniforme. Poco a poco, vertemos el agua mineral, mezclando con una espátula o con las manos hasta obtener una masa homogénea y elástica. Es importante no agregar toda el agua de una vez, sino incorporarla gradualmente para poder controlar la consistencia de la masa. Finalmente, agregamos el aceite, que proporcionará jugosidad y sabor extra. Cubrimos la masa con un paño limpio y la dejamos reposar durante unos 40 minutos en un lugar cálido y libre de corrientes de aire para permitir que duplique su volumen.
Mientras la masa reposa, preparamos el relleno. Cortamos el solomillo en cubos pequeños para que se integre perfectamente en los rollos. Igualmente, cortamos la mozzarella en trozos pequeños y rallamos el queso para que se derrita de manera uniforme durante la cocción. Una vez que la masa haya levado, espolvoreamos harina sobre la superficie de trabajo y volcamos la masa sobre ella. Extendemos una hoja rectangular con el grosor adecuado, que no sea demasiado delgada, para soportar el relleno. Si lo prefieres, puedes cortar la masa por la mitad y extender dos hojas más pequeñas, obteniendo así rollos individuales.
Preparamos una mezcla para el relleno combinando pasta de tomate con una pizca de sal y un poco de pimienta, luego untamos uniformemente esta mezcla sobre la hoja de masa. Espolvoreamos los cubos de solomillo, mozzarella y el queso rallado por encima, asegurándonos de que cada bocado esté lleno de sabores deliciosos. Enrollamos la masa firmemente, formando un tronco uniforme, y con un cuchillo bien afilado, cortamos los rollos en porciones de aproximadamente 2 cm de grosor. Colocamos estos rollos en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino y, antes de meterlos en el horno, batimos un huevo y, con ayuda de un pincel, untamos la superficie de cada rollo para obtener una corteza dorada y apetecible.
Precalentamos el horno a una temperatura adecuada y colocamos los rollos dentro, dejándolos hornear hasta que estén dorados y bien cocidos. Cuando estén listos, los sacamos y los cubrimos inmediatamente con 2-3 toallas gruesas para retener la humedad y mantenerlos tiernos. Este paso es esencial, ya que los rollos permanecerán suaves y deliciosos. Sírvelos calientes y todos apreciarán el sabor sabroso y la textura perfecta. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Para la masa: 500 g de harina, 7 g de levadura seca, 300 ml de agua mineral tibia, 3 cucharadas de aceite, sal, 1 cucharadita de azúcar. Para el relleno: 5 lonchas de solomillo de cerdo (o cualquier otro jamón que prefieras), 150 g de mozzarella, 100 g de queso, 3 cucharadas de puré de tomate, sal, pimienta, 1 huevo.
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