Compota de ciruelas mirabeles
Bayas de saúco estofadas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de esterilización: 3 horas
Tiempo total: 3 horas 30 minutos
Número de raciones: 10 tarros de 800 ml
La compota de saúco estofado es un manjar que nos recuerda los veranos pasados en los jardines de nuestras abuelas, cuando la fruta madura dejaba que su aroma agridulce deleitara nuestros sentidos. Esta receta sencilla pero sabrosa es una forma estupenda de conservar el sabor del verano durante todo el año.
Historia de la compota de colmenillas
La compota es un método de conservación de la fruta que se remonta a la antigüedad. Se cree que fue utilizada por primera vez por la gente que quería aprovechar su abundante cosecha de fruta para disfrutarla en la estación fría. La corneja, con su inconfundible aroma y sabor, es ideal para hacer compota, ya que aporta no sólo sabor añadido, sino también beneficios nutricionales.
Ingredientes
- 4,600 kg de cornelsons
- 800 g de azúcar
- 4,5 litros de agua
- Esencia de vainilla (opcional pero recomendable)
Utensilios necesarios
- Tarros de 800 ml (unas 10 unidades)
- Recipiente esterilizador grande
- Cacerola grande para hacer el almíbar
- Cuchara de madera
- Espumadera (opcional)
- Toalla esterilizadora
Preparación de la compota
1. Preparar los cornelsons guisados:
Lavar bien los membrillos bajo el grifo de agua fría para eliminar las impurezas. Retire los tallos y, si lo prefiere, puede cortar los membrillos por la mitad para que el almíbar se impregne mejor.
2. Preparar el almíbar:
En un cazo grande, añadir los 4,5 litros de agua y el azúcar. Poner el cazo a fuego medio y remover de vez en cuando hasta que el azúcar se disuelva por completo. Una vez disuelto el azúcar, llevar el almíbar a fuego lento durante unos 5 minutos. Añadir esencia de vainilla para intensificar el sabor.
3. Llenar los tarros:
Llene cada tarro de 800 ml con el cordial dejando un poco de espacio en la parte superior para el almíbar. A continuación, vierta con cuidado el almíbar caliente sobre el cor cor cor cor, asegurándose de que cada tarro esté lleno pero no rebose.
4. Cierre los tarros:
Aprieta bien las tapas, con la ayuda de un compañero o de tu marido, para asegurarte de que son herméticas. Este es un paso crucial para evitar que entre aire.
5. Esterilizar:
Llena una olla grande con agua fría y coloca los tarros llenos sobre una toalla para evitar que se golpeen. Asegúrese de que el agua cubre los tarros casi por completo y cuézalos a fuego lento durante 3 horas, añadiendo agua caliente si es necesario para mantener el nivel.
6 Enfriar y guardar:
Una vez transcurrido el tiempo de esterilización, saca los tarros del agua con un guante grueso y colócalos sobre una toalla limpia, con las tapas hacia arriba. Déjelos enfriar completamente antes de guardarlos en un lugar fresco y oscuro.
Consejos prácticos
- Elección de los frutos secos: Elíjalos maduros, firmes pero no demasiado blandos. Las nueces más pequeñas tienen un sabor más intenso, así que no dude en elegir las más pequeñas y aromáticas.
- Azúcar: Puede ajustar la cantidad de azúcar según sus preferencias de dulzor. Si le gustan las compotas más ácidas, puede reducir el azúcar a 600-700 g.
- Esencia de vainilla: aporta un sutil toque de sabor, pero si prefieres un sabor más sencillo, puedes omitirla. Experimente con otros sabores como la canela o el jengibre.
Beneficios nutricionales
Las alcas son ricas en vitaminas A y C, antioxidantes y fibra. Ayudan a mejorar la digestión y refuerzan el sistema inmunitario. Consumidos con moderación, los picatostes son una excelente opción como postre o tentempié saludable.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo utilizar otras frutas?
Sí. Esta receta se puede adaptar fácilmente a otras frutas como melocotones o ciruelas. Cada fruta aporta un toque único a la compota.
2. ¿Cuánto tiempo puedo conservar la compota?
Las bayas de saúco compotadas, si se conservan en condiciones adecuadas, pueden durar hasta 1 año. Asegúrese de comprobar las tapas y la calidad de los tarros antes de utilizarlos.
3. ¿Con qué puedo servir la compota?
La compota de aliso está deliciosa servida sola, pero también se puede utilizar como cobertura de helados, tortitas o incluso en tartas.
Posibles variaciones
- Compota de mejorana con menta: Añada unas hojas de menta fresca al sirope para darle un sabor refrescante.
- Madroño estofado con especias: Pruebe a añadir clavo o nuez moscada para darle un sabor especial.
Nota personal
Esta receta de compota de membrillo no sólo hará las delicias de su paladar, sino que también le traerá un trocito de su verano a cada tarro. A mí me recuerda a las tardes pasadas en el jardín con la familia, saboreando fruta fresca y riendo. ¡Que cada cucharada te traiga un chorrito de felicidad!
Conclusión
Prepara esta compota y disfruta de un postre sano y delicioso que podrás saborear durante todo el año. Es una receta sencilla, pero llena de tradición y sabor, que merece ser probada por todos los aficionados a la cocina. Tanto si la prepara para usted como si la regala a sus seres queridos, la compota de cornalina aportará un toque de calidez y alegría a cualquier comida.
Ingredientes: Añadí una esencia de vainilla a las ciruelas de azúcar.