Tarta de Hoja de Durazno
La harina se mezcla con la sal en un tazón grande, asegurándote de que los ingredientes estén bien integrados. Agrega la mantequilla y la manteca, ambas frías y cortadas en cubos pequeños. Con la ayuda de las palmas, frota estos ingredientes hasta obtener una textura de migas, similar a la arena húmeda. Este es un paso esencial para lograr una corteza tierna y deliciosa. Comienza a agregar agua fría, una cucharada a la vez, mezclando con un tenedor. Continúa hasta que la masa comience a formarse, pero ten cuidado de no amasar demasiado, ya que quieres mantener esa textura aireada.
Divide la masa en dos partes iguales, envolviendo cada una en papel plástico. Colócalas en el refrigerador durante aproximadamente 30 minutos. Mientras tanto, precalienta el horno a 220 grados Celsius, o 425 grados Fahrenheit, y coloca una bandeja en el horno para calentarla.
Mientras tanto, pela los duraznos y córtalos en rodajas finas. Coloca las rodajas en un tazón y agrega el jugo de limón, el azúcar, el almidón de maíz y la canela. Mezcla bien los ingredientes para que los duraznos estén uniformemente cubiertos con esta mezcla sabrosa, y déjalos a un lado para que los sabores se combinen.
Saca una porción de la masa refrigerada y extiéndela sobre una superficie ligeramente enharinada, formando un disco que será la base para el pastel. Colócalo en un molde para pastel redondo, asegurándote de que la masa esté más alta en los bordes. Vuelve a colocar el molde en el refrigerador para mantenerlo frío.
Saca la segunda parte de la masa, extiéndela nuevamente y corta formas de hojas usando un cuchillo afilado o un cortador especial. Si no tienes un cortador, puedes dibujar una plantilla en cartón y usarla como guía. Con un palillo, puedes crear venas en cada hoja para un aspecto más auténtico.
Después de preparar las hojas, saca el molde para pastel del refrigerador y unta el fondo y los bordes con una mezcla de huevo y una cucharada de agua. Llena generosamente con la mezcla de duraznos, asegurándote de que el centro esté más alto. Agrega algunos trozos pequeños de mantequilla entre los duraznos para un sabor adicional.
Cubre el relleno con las hojas recortadas, colocándolas en círculos concéntricos, superponiéndolas ligeramente para una apariencia agradable. Con los restos de masa, forma algunas bolitas pequeñas y colócalas en el centro del pastel. Unta todo con el huevo restante y coloca el molde para pastel en la bandeja precalentada en el horno.
Hornea el pastel a alta temperatura durante aproximadamente 20 minutos. Luego, reduce la temperatura a 190 grados Celsius o 365 grados Fahrenheit y continúa horneando durante otros 40 minutos, ajustando el tiempo según tu horno. Es crucial cuidar la humedad en el relleno, así que, asegurándote de que el molde para pastel esté en la bandeja precalentada, lograrás una corteza perfectamente horneada que será crujiente y deliciosa. ¡Disfruta de este pastel de durazno, que seguramente traerá sonrisas a los rostros de tus seres queridos!
Ingredientes: Masa: 280 g de harina, 1/2 cucharadita de sal, 85 g de mantequilla picada, 85 g de manteca, 65-125 ml de agua fría (mantuve hielo en el agua). Relleno: 1 kg de duraznos, jugo de un limón, 100 g de azúcar, 4-5 cucharadas de maicena (dependiendo de cuán jugosos estén los duraznos), 1/2 cucharadita de canela, 30 g de mantequilla en trozos.