Mermelada de grosellas negras

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Receta de mermelada de grosellas: un deleite simple y rápido

Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Tiempo total: 55 minutos
Porciones: aproximadamente 5 frascos de 250 ml

La mermelada de grosellas es un postre rápido y delicioso, lleno de sabor y personalidad. Perfecta para untar en una rebanada de pan tostado o usar en pasteles, esta mermelada es fácil de hacer, y el resultado es simplemente irresistible. En esta guía paso a paso, te mostraré cómo obtener la mejor mermelada de grosellas, basada en ingredientes simples y técnicas efectivas.

Ingredientes:
- 1 kg de grosellas (elige variedades con frutas pequeñas y sabrosas para un sabor intenso)
- 400 g de miel (o 300 g para una mermelada más ácida)
- Gelatina (opcional, para una mermelada más espesa)

Preparación:

1. Preparación de las grosellas: Comienza lavando las grosellas bajo un chorro de agua fría. Luego, con cuidado, quita las bayas de los racimos una por una. Este es un paso importante, ya que los racimos no se utilizan y deben ser eliminados completamente para obtener una mermelada limpia.

2. Triturar las grosellas: Usando una picadora de carne equipada con un disco de agujeros de 6 mm, tritura las grosellas. Este paso ayudará a liberar el jugo de las frutas. Evita usar un disco con agujeros más pequeños, ya que las semillas pueden obstruirse y requerir limpieza frecuente.

3. Obtener el jugo: Después de triturar, pasa la mezcla a través de un colador, ayudándote con una cuchara grande de madera para extraer tanto jugo como sea posible. Este es el momento en que el sabor de las grosellas se vuelve evidente.

4. Preparar el jarabe: Reserva el jugo obtenido y cubre los restos de semillas y pieles con agua. Mezcla bien y deja que se empapen, luego cuela nuevamente. El jugo resultante se puede consumir como jarabe, teniendo cuidado de endulzarlo con un poco de miel si está demasiado ácido.

5. Separar las pieles: Coloca los restos en un frasco de 5 litros lleno de agua. Deja que las semillas se asienten en el fondo, mientras que las pieles subirán a la superficie. Usa una cuchara ranurada para retirarlas con cuidado.

6. Hervir la mermelada: Transfiere el jugo claro a una olla esmaltada. Agrega la miel y, si lo deseas, la gelatina. Cocina a fuego lento durante 25 minutos, revolviendo constantemente con una cuchara de madera o plástico resistente al calor. Esto ayudará a evitar que la mermelada se pegue al fondo de la olla.

7. Finalizar la mermelada: Cuando la mermelada alcance la consistencia deseada, está lista para ser vertida en frascos esterilizados. Déjala enfriar completamente antes de sellar.

Sugerencia de servicio: La mermelada de grosellas combina perfectamente con yogur o en rellenos de pasteles. También puedes usar esta mermelada en combinación con queso fresco para un desayuno delicioso y saludable.

Variaciones posibles: Experimenta agregando especias como jengibre o canela para un sabor más complejo. También puedes combinar las grosellas con otras frutas, como frambuesas o moras, para una mermelada mixta sorprendente.

Disfruta de la mermelada de grosellas durante todo el año, ¡un verdadero deleite que te recordará los cálidos días de verano!

 Ingredientes: 1 kg de grosellas, gelatina, 400 g de miel/litro

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