Gelatina de cerdo
En la Epifanía, la tradición rumana nos anima a disfrutar de platos deliciosos, y la piftia, también conocida como gelatina de cerdo, ocupa un lugar especial en nuestras mesas. Preparar esta delicadeza es un verdadero arte que requiere atención y paciencia, pero el resultado final es un festín de sabores y texturas.
Para comenzar, elige carne de cerdo de calidad, que puede incluir patas, orejas o incluso un pie de cerdo, todos contribuyendo a un sabor rico y una textura gelatinosa. El primer paso es preparar la carne, que requiere una limpieza minuciosa. Debe ser escaldada ligeramente y luego lavada bajo un chorro de agua fría para eliminar impurezas. Coloca la carne en una olla grande y añade suficiente agua fría para cubrirla completamente. Pon la olla a fuego lento y deja que hierva lentamente, permitiendo que los sabores se desarrollen gradualmente.
Después de aproximadamente una hora de hervir, añade un poco de sal, una cebolla entera, una cabeza de ajo, algunos granos de pimienta y, si lo deseas, algunas hojas de laurel. Continúa hirviendo hasta que la carne se vuelva tierna y se separe fácilmente del hueso. Mientras tanto, no olvides retirar la espuma que se forma en la superficie para lograr un líquido claro.
Una vez que la carne esté bien cocida, retírala del caldo y déjala enfriar un poco antes de cortarla en trozos de tamaño adecuado. El caldo en el que se hirvió la carne es, de hecho, el secreto de la piftia. Agrega aquí una cabeza de ajo machacada como para mujdei, mezcla bien y, usando un cucharón, bate el caldo durante unos minutos hasta que se blanquee y se vuelva espumoso.
Deja reposar el caldo durante 30 minutos para permitir que los sedimentos se asienten en el fondo de la olla. Durante este tiempo, se formará una capa de grasa en la superficie. Esta debe ser retirada con cuidado, y el caldo debe colarse a través de un tamiz fino, asegurándote de obtener un líquido claro, libre de huesos y restos.
En pequeños cuencos o moldes de piftia, coloca los trozos de carne y vierte con cuidado el caldo colado sobre ellos. Asegúrate de que cada porción esté bien cubierta, luego deja que el plato se enfríe, ya sea en el refrigerador o en un lugar fresco, hasta que cuaje por completo. La piftia se puede servir con mujdei de ajo o vinagre, añadiendo sabor y frescura a este plato tradicional. Es un deleite que encantará a cualquier mesa, especialmente durante la temporada navideña, trayendo un toque de tradición y alegría a tu familia.
Ingredientes: -1 jarrete de cerdo -3 patas de cerdo -1/4 kg de cabeza de cerdo -1/4 kg de muslo de cerdo -4 l de agua -2 cabezas de ajo -1 cebolla -1 cucharadita de pimienta negra -2 cucharaditas de sal (al gusto)
Etiquetas: cebolla carne ajo cerdo carne en gelatina