Sándwich de calabacín con queso
Comencé preparando el calabacín, cortándolo en rodajas finas, tanto a lo largo como en círculos, dependiendo de la inspiración del momento. Después de salar las rodajas, comenzaron a 'sudar', liberando parte de su humedad natural. Después de unos minutos, limpié los calabacines con una toalla de papel para eliminar el exceso de agua, preparándolos así para el siguiente paso de la receta.
Entre dos rodajas de calabacín, coloqué una pequeña rebanada de queso, eligiendo un queso que se derritiera bien durante la fritura, como la mozzarella o el queso telemea. Para asegurarme de que los sándwiches no se deshicieran durante la fritura, utilicé palillos, insertados con cuidado en el medio de cada 'sándwich'. Este simple detalle resultó ser extremadamente útil durante el proceso de fritura.
Preparé una masa para cubrir los calabacines rellenos. La masa era una combinación de harina, agua y un poco de sal, con una consistencia similar a la de la masa de panqueques. Una alternativa interesante habría sido agregar un huevo a la mezcla, pero opté por una cantidad menor de masa, considerando que un huevo habría sido demasiado para las porciones que estaba preparando, es decir, para dos personas.
Después de que los sándwiches estaban listos, los pasé por la masa preparada, asegurándome de que estuvieran completamente cubiertos. Luego, los pasé por pan rallado para obtener una corteza crujiente y deliciosa. Comencé a freír a fuego lento para permitir que el queso se derritiera gradualmente, y luego aumenté la intensidad del fuego para obtener un dorado uniforme y apetitoso. Freí un sándwich por un lado, luego quité el palillo y lo giré con cuidado, dejándolo dorarse también por el otro lado.
Al final, saqué los sándwiches de la sartén y los coloqué sobre una toalla de papel para absorber el exceso de aceite. Estas donas de calabacín rellenas de queso son deliciosas, crujientes por fuera y suaves por dentro, perfectamente adecuadas para un bocadillo o aperitivo. Se pueden servir calientes, junto con una salsa de yogur o crema agria, convirtiendo cada bocado en una experiencia culinaria memorable.
Ingredientes: - calabacín cortado en rodajas o a lo largo - una masa como la de los panqueques hecha de: harina + leche + levadura en polvo (esto es opcional, yo lo añadí) - pan rallado - queso (usé Brie, pero también puede funcionar mozzarella o queso fundido..)
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