Membrillos en Vinagre

Encurtidos: Membrillos en Vinagre | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | YUM

Las membrillos, estas frutas aromáticas y llenas de sabor, han sido utilizadas durante generaciones para crear delicias que deleitan nuestro paladar. Comenzamos limpiándolos: quitamos la piel, sacamos las semillas y los cortamos en trozos adecuados, asegurándonos de que no sean ni demasiado grandes ni demasiado pequeños, para que se marinen de manera uniforme.

En un recipiente más grande, preparamos una salmuera con 4 litros de agua fría y 8 cucharadas grandes de sal gruesa, sin yodo. Es importante que la sal sea de buena calidad, ya que esto influirá en el sabor final de los membrillos encurtidos. Agregamos las rodajas de membrillo a esta salmuera, asegurándonos de que estén completamente cubiertas por el líquido. Dejamos los membrillos en salmuera durante aproximadamente 12 horas, idealmente durante la noche, para permitir que los sabores penetren profundamente en la fruta.

Después de que hayan pasado las 12 horas, sacamos los membrillos de la salmuera y los transferimos cuidadosamente a frascos. Aquí, cada frasco se convertirá en un pequeño tesoro de sabores, así que agregamos 2 hojas de laurel, 4 clavos, una cucharadita de pimienta en grano, una pizca de ácido salicílico y una pizca de borken a cada uno de ellos. Estas especias darán un sabor especial y complementarán perfectamente la dulzura de los membrillos.

En otro recipiente, hervimos 2 litros de agua junto con 200 ml de vinagre y 10 cucharadas de azúcar. Esta solución de encurtido añadirá una nota de acidez y dulzura, equilibrando el sabor de las frutas. Una vez que el agua comience a hervir, mezclamos bien para disolver el azúcar y obtener una composición homogénea. Cuando la solución esté caliente, la vertemos con cuidado sobre los membrillos en los frascos, asegurándonos de que estén completamente cubiertos.

Después de llenar bien los frascos, sellamos cada frasco con cuidado y los colocamos en un lugar cálido, cubiertos con mantas, para permitir que se enfríen lentamente. Este proceso de vapor seco ayudará a desarrollar los sabores. Dejamos los frascos así hasta que se enfríen completamente, y luego podemos almacenarlos en un lugar fresco y oscuro, como una despensa.

Después de unas 3 semanas, nuestros membrillos estarán encurtidos y listos para disfrutar. Se pueden consumir como guarnición junto a diversas comidas, pero también como una delicadeza en sí mismos, perfectos para acompañar quesos o como ingrediente en diversos platos. Su sabor traerá un toque de tradición y alegría a tu mesa. ¡Buen provecho!

 Ingredientes: 3 kg de membrillos pelados y en rodajas, 4 l de agua + 8 cucharadas de sal gruesa (sin yodo), 2 l de agua, 10 cucharadas de azúcar, 200 ml de vinagre al 9%, 2 hojas de laurel en cada frasco, 4 clavos de olor en cada frasco, 1 cucharadita de pimienta en grano en cada frasco, una pizca de ácido salicílico en cada frasco, y si lo tienes a mano, una pizca de borken en cada frasco.

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