Frijoles Machacados I
Para preparar una deliciosa pasta de frijoles con salsa de cebolla y tomate, comenzamos seleccionando cuidadosamente los frijoles. Elegir frijoles de calidad es esencial para obtener un plato sabroso y sustancioso. Después de seleccionar los frijoles deseados, los lavamos bien bajo un chorro de agua fría para eliminar impurezas. Luego, los ponemos a hervir en agua limpia, dejándolos cocer a fuego lento durante unos minutos. Este paso ayuda a eliminar ciertas sustancias no deseadas y acelera el proceso de cocción.
Después de hervir unos minutos, escurrimos el agua y ponemos nuevamente los frijoles a hervir, esta vez en agua fresca. Es importante utilizar agua fría, ya que esto contribuirá a una cocción uniforme. En esta etapa, añadimos una cebolla picada finamente, una zanahoria y un chirivía rallada. Estas verduras no solo aportan sabor, sino también un extra de nutrientes, convirtiendo el plato en una verdadera fiesta para los sentidos.
Cuando los frijoles estén casi listos, añadimos concentrado de verduras, que intensificará el sabor del plato. Es importante vigilar la consistencia de los frijoles, y si hay demasiado líquido, lo escurrimos suavemente. Luego, transferimos los frijoles a una licuadora y los mezclamos hasta obtener una pasta suave y cremosa. Finalmente, ajustamos el sabor con sal si es necesario, y añadimos ajo al gusto; yo opté por ajo en polvo, pero el ajo fresco rallado ofrece un sabor aún más intenso.
Por separado, nos ocupamos de la deliciosa salsa que acompañará la pasta de frijoles. En una sartén, calentamos un poco de aceite y añadimos las tres cebollas cortadas en juliana. Las sofreímos a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que se vuelvan doradas y se ablanden bien. Luego, añadimos la pasta de tomate, revolviendo para combinar los sabores. Salpimentamos la salsa al gusto, teniendo cuidado de no exagerar, para permitir que los sabores naturales se destaquen.
Finalmente, servimos la pasta de frijoles en un bol, generosamente cubierta con la salsa de cebolla y tomate. Este plato es perfecto tanto caliente como frío, siendo ideal para un almuerzo o una cena ligera. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 300g de frijoles secos 1 zanahoria 1 chirivía 4 cebollas 1 cucharada de concentrado de verduras 2 cucharadas de pasta de tomate sal pimienta
Etiquetas: zanahorias caldo frijol recetas sin gluten recetas sin lactosa recetas vegetarianas