Helado con Halva
Para preparar un postre refinado y delicioso, comenzamos creando un delicioso jarabe de halva. En una cacerola, agregamos 100 g de azúcar, suficiente agua y halva desmenuzada en trozos pequeños. Llevamos esta mezcla a ebullición, revolviendo constantemente, hasta que el azúcar se disuelva por completo y la halva se ablande, formando un jarabe homogéneo. Es importante prestar atención a la consistencia del jarabe, que debe ser ligeramente viscoso pero no demasiado espeso. Una vez que el jarabe está listo, lo dejamos enfriar un poco antes de usarlo.
En un tazón grande, batimos las yemas de huevo con las tres cucharadas de azúcar y una pizca de sal. Usando una batidora o un tenedor, continuamos mezclando hasta que la mezcla se vuelva blanca y esponjosa. Es esencial incorporar aire en la mezcla para obtener una crema ligera y fácil de combinar. Gradualmente, comenzamos a agregar el jarabe de halva, revolviendo constantemente. Esto transformará la mezcla en una crema larga y aterciopelada, llena de sabor.
Para añadir un toque de frescura y textura, hacemos crema batida con crema agria, añadiendo un paquete de estabilizador y azúcar de vainilla, batiendo hasta que se formen picos firmes. Esta crema batida equilibrará la dulzura de la crema de halva. Usando una espátula, incorporamos suavemente la crema batida en la crema de yemas de huevo, teniendo cuidado de no perder la aireación. La mezcla debe ser ligera y aireada.
Una vez que la crema está bien combinada, preparamos un molde para hornear, ya sea de cerámica, metal o silicona, que forramos con film transparente. Esto nos ayudará a sacar el postre más fácilmente después de que se haya congelado. Vertemos la mezcla resultante en el molde, alisando la superficie. Luego, colocamos el molde en el congelador y dejamos enfriar durante unas horas, hasta que esté completamente firme.
Mientras esperamos que el postre se congele, nos ocupamos de la salsa de chocolate. En una cacerola pequeña, agregamos trozos de chocolate de buena calidad y crema. Lo ponemos a fuego bajo, revolviendo constantemente, hasta que el chocolate se derrita por completo y la mezcla se vuelva homogénea. Dejamos que la salsa se enfríe un poco, para que no esté demasiado caliente cuando la agreguemos sobre el helado.
Después de unas horas, sacamos el postre del congelador, retiramos cuidadosamente el film transparente y vertemos la salsa de chocolate derretido por encima. El postre ahora está listo para ser servido, cortado en hermosas porciones y disfrutado con los seres queridos. Esta combinación de halva, yemas de huevo y chocolate seguramente impresionará, ofreciendo una experiencia culinaria inolvidable. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 125ml de agua, 100g de halva de sésamo, 100g de azúcar + 3 cucharadas, una pizca de sal, 3 yemas de huevo, 250ml de crema batida, 1 estabilizador, 1 azúcar vainillado, 140g de chocolate negro, 80ml de crema líquida.
Etiquetas: nata agria azúcar chocolate recetas vegetarianas