Purés de patatas en dos colores
Purés de Patatas en Dos Colores
Cuando quiero cambiar algo en un acompañamiento habitual, hago este puré de patatas en dos colores. Es una receta que aprendí en una cocina francesa, donde aprendí algunos detalles que marcan la diferencia. Las patatas cocidas con piel, aplastadas mientras están calientes, mantienen su textura y sabor, y no se vuelven aguadas. Para la versión de dos colores, también utilizo patatas moradas, que dan un aspecto interesante al plato. La preparo en casa cuando tengo ganas de añadir algo extra a una comida simple o cuando tengo invitados y quiero que todo se vea más ordenado, sin necesidad de técnicas complicadas.
Información Rápida
Tiempo Total: 50-60 minutos
Tiempo de Preparación: 10-15 minutos (incluyendo pelar patatas calientes)
Tiempo de Cocción: 35-45 minutos
Porciones: 4-6
Dificultad: fácil, pero requiere atención al pelar y aplastar las patatas calientes
Tipo de Receta: acompañamiento
Ingredientes
- Patatas blancas harinosas – 700 g
- Patatas moradas (vitellotte) – 400 g
- Mantequilla – 50 g
- Leche – aproximadamente 150 ml (o más, dependiendo de la textura deseada)
- Nata – 1-2 cucharadas (solo para el puré de patatas moradas)
- Aceite de oliva – 1 cucharada
- Sal marina – al gusto
- Pimienta blanca – al gusto
Método de Preparación
1. Lava bien las patatas blancas y moradas, sin pelarlas. Hiérvelas por separado en agua con sal.
2. Hierve las patatas hasta que un tenedor entre fácilmente en ellas, sin deshacerse. El tiempo varía según el tamaño, pero generalmente dura entre 35 y 45 minutos. Verifícalas de vez en cuando.
3. Escurre el agua y, mientras estén muy calientes, pela las patatas. Para mí, esto es más rápido con un cuchillo pequeño, aunque necesitas tener un poco de paciencia para no quemarte. Si las dejas enfriar, el puré no tendrá la textura adecuada.
4. Aplasta las patatas calientes con un prensador especial o un colador de acero inoxidable, nunca en una batidora o procesador, ya que se volverán gomosas. Coloca el puré de patatas blancas y el puré de patatas moradas en cuencos separados.
5. En una cacerola pequeña, calienta la leche, añade la mantequilla y mezcla hasta que se derrita. También añade la cucharada de aceite de oliva. Todo debe estar caliente cuando lo añades al puré, para que se mezcle bien.
6. Vierte gradualmente la leche con mantequilla sobre el puré de patatas blancas, mezclando con un batidor redondo o con una cuchara. Ajusta la consistencia al gusto. Al final, añade sal marina y pimienta blanca.
7. Para el puré de patatas moradas, procede de la misma manera, pero también puedes añadir 1-2 cucharadas de nata cuando viertas la leche y la mantequilla. Mezcla bien, luego añade sal y pimienta blanca.
8. Para la presentación, utiliza un molde de anillo: coloca una capa de puré blanco en la base, luego, con la ayuda de una manga pastelera o una cuchara, añade una capa de puré morado encima. Si deseas un aspecto más de restaurante, utiliza la manga para la parte coloreada.
Por Qué Hago Esta Receta a Menudo
Me gusta que es fácil de adaptar y no requiere ingredientes difíciles de encontrar. La apariencia colorida hace que el plato se vea mejor, incluso en una comida habitual. El hecho de que mantenga el buen sabor de la patata, sin ser cubierto por otros aromas, lo convierte en un acompañamiento adecuado para casi cualquier cosa.
Consejos y Variaciones
Consejos
- Funciona mejor con patatas blancas harinosas, no con aquellas que quedan duras después de hervir.
- Aplasta las patatas mientras están calientes; de lo contrario, se vuelven pegajosas.
- Usa solo mantequilla y leche calentadas, no frías.
- La sal marina hace una diferencia en el sabor.
Sustituciones
- Si no encuentras patatas moradas, puedes hacer el puré solo con patatas blancas.
- Para lácteos, puedes ajustar entre leche y nata, dependiendo de lo que tengas en casa.
- También puedes usar mantequilla vegetal o margarina, pero el sabor será diferente.
Variaciones
- Para un aspecto diferente, alterna capas o modela con la manga pastelera diversas formas.
- Puedes añadir tus hierbas favoritas (perejil, eneldo) al puré si deseas un sabor extra, pero no es clásico para esta receta.
- En el puré blanco también se puede añadir un poco de ajo asado, si te apetece un toque sutil.
Ideas de Servicio
- Junto a carne o pescado al horno sencillo.
- Como capa base para una bandeja con verduras salteadas.
- Puede montarse individualmente en pequeños platos para ocasiones más especiales.
Preguntas Frecuentes
¿Cuán calientes deben estar las patatas cuando las pelo y aplasto?
Idealmente, deben estar lo más calientes posible. Si las dejas enfriar, el puré se vuelve más difícil de homogeneizar y la textura no es tan cremosa.
¿Puedo hacer esta receta solo con patatas blancas?
Sí, el puré clásico se hace solo con patatas blancas. El puré morado añade apariencia, no es esencial para el sabor.
¿Debo usar necesariamente mantequilla y aceite de oliva?
No es obligatorio usar ambos, pero la combinación da una textura más equilibrada y un sabor sutilmente diferente. Puedes ajustar según tus preferencias.
¿Cuál es el mejor método para aplastar las patatas?
Un prensador manual o un colador son los más adecuados. No uses una batidora o procesador; el puré se volverá gomoso.
¿Se puede hacer el puré con anticipación?
Se puede preparar unas horas antes, pero no tendrá el mismo sabor que fresco. Recalentar cambia la textura.
Valores Nutricionales
Estimado por porción (de 6):
- Calorías: 180-220 kcal
- Proteínas: 3-4 g
- Carbohidratos: 32-36 g
- Grasas: 6-8 g
Los valores pueden variar según las proporciones de mantequilla, leche y nata utilizadas. Las patatas moradas no cambian significativamente la ingesta calórica en comparación con las blancas.
Almacenamiento y Recalentamiento
El puré dura en el refrigerador de 1 a 2 días en un recipiente cubierto. Se puede recalentar al vapor o en el microondas, aunque la textura se vuelve más densa y a veces hay que añadir un poco de leche caliente para que vuelva a ser cremoso. El mejor sigue siendo inmediatamente después de la preparación.
En Francia, aprendí que el mejor puré de patatas, que también se hace en los restaurantes más exclusivos, se elabora con patatas blancas harinosas que se hierven con piel y se aplastan calientes. A diferencia de la forma habitual de hacer el puré, el verdadero se hace con patatas enteras hervidas, y la explicación es simple: conservan su almidón y sabor y no absorben agua como sucede si se hierven cortadas en trozos en agua con sal. Su textura es diferente de la espuma de patatas a la que estamos acostumbrados, pero el sabor es sublime. Las patatas se hierven en agua con sal marina, se pelan calientes y se aplastan con un prensador de patatas (no con una batidora o licuadora). Se añade leche caliente en la que se ha derretido mantequilla y un poco de aceite de oliva, sal marina y se mezcla bien con un batidor redondo, sazonando con pimienta blanca al final. El mismo método se utiliza para las patatas moradas, a las que podemos añadir un poco de crema agria a la mezcla al hacer el puré. Con un molde de anillo, se coloca el puré blanco en la base y con la ayuda de una manga pastelera se añade el puré morado. Todo es simple y fácil, y el resultado no solo es bonito, sino también excepcionalmente sabroso. ¡Buen provecho!
Ingredientes: patatas blancas mantequilla aceite de oliva leche patatas moradas/vitelotte sal marina pimienta blanca
Etiquetas: puré de patatas