Pizza de Patatas y Jamón (Capas)
Para preparar un delicioso gratinado de patatas con salsa bechamel, comenzaremos por asegurarnos de que tenemos todos los ingredientes necesarios a mano. Nuestra receta combina la textura cremosa de la salsa bechamel con el sabor de las patatas y el queso, resultando en un plato que deleitará cualquier comida.
El primer paso es encargarnos de la salsa bechamel. En una cacerola, derretimos la mantequilla a fuego bajo, teniendo cuidado de no dejarla quemar. Una vez que la mantequilla esté completamente derretida y líquida, añadimos gradualmente la harina tamizada. Es importante remover constantemente con una cuchara de madera para evitar grumos. Después de que la harina esté bien incorporada y tengamos una pasta suave, comenzamos a verter la leche, añadiéndola gradualmente mientras seguimos removiendo. Una vez que la salsa comienza a espesar, podemos sazonarla al gusto añadiendo un poco de pimienta y nuez moscada para un extra de sabor.
Mientras la salsa espesa, podemos preparar las patatas. Con la ayuda de una mandolina o un cortador, cortamos las patatas en rodajas lo más finas posible, casi transparentes. Esto permitirá que las patatas se cocinen uniformemente y absorban los sabores de la salsa. Es esencial prestar atención al grosor de las rodajas, ya que las patatas más gruesas requerirán un tiempo de cocción más largo.
Ahora, vamos a preparar la bandeja. Comenzamos añadiendo unas cucharadas de salsa bechamel en el fondo para evitar que las patatas se peguen. Colocamos una primera capa de patatas, usando aproximadamente un tercio de la cantidad total. Sobre las patatas, añadimos la mitad del jamón cortado en rodajas finas y luego, la mitad de la cantidad de queso rallado. Cubrimos con una generosa capa de salsa bechamel, asegurándonos de que todos los ingredientes estén bien combinados.
Continuamos con otra capa de patatas, seguida del resto de jamón, queso y salsa. Finalmente, añadimos la última capa de patatas, que cubrimos con un poco de salsa bechamel y, para un extra de sabor, podemos añadir unos pequeños cubitos de mantequilla o un hilo de aceite de oliva.
Después de completar todas las capas, cubrimos la bandeja con papel de aluminio o papel de hornear y la colocamos en el horno precalentado a 180-200 °C. Dejamos que se hornee durante 40-50 minutos, y hacia el final, comprobamos si las patatas están bien cocidas. Si es así, podemos retirar el papel y aumentar la temperatura del horno a 220-240 °C, dejándolas dorar durante unos minutos hasta que obtengamos una corteza dorada y apetecible.
Una vez que el gratinado esté listo, es importante dejarlo enfriar durante al menos 10 minutos antes de cortarlo. Este momento de enfriamiento permitirá que las capas se asienten, facilitando el corte y el servicio. Así, obtendremos porciones bonitas y uniformes, listas para disfrutar junto a una ensalada fresca o como guarnición de un plato principal. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 3-4 personas * 500 g de patatas peladas 150 g de jamón (prosciutto cocido, prosciutto crudo, jamón de Praga, tocino o pancetta) 150 g de queso ** bechamel (250 ml de leche, 25 g de mantequilla, 25 g de harina, 1 cucharada colmada de parmesano rallado ***) mantequilla o aceite una bandeja de 22*18 cm / 9*7 pulgadas