Plato de espinacas
El espinazo con yogur y queso es una de las recetas que hago cuando necesito algo rápido y con ingredientes sencillos. Cuando no puedo encontrar espinacas frescas o no tengo tiempo para blanquearlas, uso las congeladas directamente. Me gusta que combina igual de bien con huevos fritos o con mortadela, dependiendo de lo que tenga a mano. No complico los pasos: todo sucede en una sola olla, y la textura sale suave si tengo tiempo para procesarlo en un robot de cocina.
Información rápida
Tiempo total: aproximadamente 30 minutos
Tiempo de preparación: 5-10 minutos
Tiempo de cocción: 15-20 minutos
Porciones: 3-4
Dificultad: fácil
Tipo de receta: plato de espinacas, plato principal o guarnición
Ingredientes
650 g de espinacas congeladas
30 g de mantequilla
2 cucharadas de aceite de oliva
1-2 dientes de ajo
250 g de yogur
2 cucharadas de queso rallado (telemea, queso cottage u otro tipo duro)
1 cucharadita de harina blanca
50 ml de leche
sal
pimienta
Pasos de preparación
1. Pon el aceite y la mantequilla en una olla a fuego lento. Cuando la mantequilla comience a derretirse, pica finamente el ajo y agrégalo a la olla. Revuelve durante 30 segundos, solo lo suficiente para liberar su aroma, no más: si lo dejas demasiado tiempo, se vuelve amargo.
2. Agrega la harina y mezcla inmediatamente con una cuchara para evitar grumos. Después de unos segundos, cuando la harina absorba la grasa y adquiera un aspecto cremoso, agrega el yogur y la leche. Mezcla bien para asegurarte de que no queden grumos de harina.
3. Agrega todas las espinacas congeladas. Si es un bloque de hielo, lo pongo directamente en la salsa, pero lo rompo un poco con la cuchara a medida que se descongela. Deja todo a fuego medio, revolviendo de vez en cuando. Las espinacas deben hervir durante unos 15 minutos, hasta que se descongelen por completo y el líquido se reduzca.
4. Después de 15 minutos, apaga el fuego. Si quieres la textura más suave, transfiere las espinacas con la salsa a un robot de cocina o batidora y mezcla hasta que esté cremosa. En este momento, agrego el queso rallado directamente al procesador y pulso un par de veces para incorporarlo.
5. Vuelve a poner las espinacas en la olla, sazona con sal y pimienta al gusto. Pruébalo y ve si necesita más sal, ya que depende mucho de cuán salado sea el queso que uses.
Por qué hago la receta a menudo
Se prepara rápidamente, no requiere ingredientes especiales y se puede adaptar según lo que tenga en la nevera. La consistencia es cremosa y es buena tanto caliente como a temperatura ambiente. Se adapta bien para el almuerzo, pero también por la noche, especialmente cuando quiero algo sustancioso sin carne.
Consejos y variaciones
Consejos
Si quieres que salga lo más suave posible, no te saltes el paso de la batidora. Mezcla a menudo al principio, especialmente después de agregar el yogur, para evitar que se pegue al fondo.
El queso con sabor más fuerte (telemea) da un sabor más intenso. Si usas queso suave, tendrás un plato más neutro.
Sustituciones
Puedes reemplazar el yogur con crema agria para un sabor más rico.
También puedes usar leche vegetal, pero el sabor final cambiará un poco.
El aceite de oliva puede ser reemplazado por aceite de girasol si no tienes nada más a mano.
Para el queso, puedes usar lo que tengas: telemea de vaca, de oveja o incluso queso cottage más seco.
Variaciones
Si quieres un plato más sustancioso, puedes agregar un poco de queso rallado junto con el queso.
Puedes dejar las espinacas con una textura más rústica y no triturarlas completamente si prefieres trozos más grandes.
Para un sabor diferente, se puede agregar un poco de eneldo fresco, solo al final.
Ideas de servicio
Lo más común es servirlo con huevos fritos por separado. También va bien con rodajas de mortadela frita para quienes prefieren el sabor clásico de comedor. También puede ser una guarnición junto a un filete más simple o chuleta a la sartén.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar espinacas frescas en lugar de congeladas?
Sí, pero deben blanquearse durante 2-3 minutos primero, luego escurrirse y picarse. La cantidad de espinacas frescas se reduce mucho después de cocinar, por lo que necesitas alrededor de 1-1.2 kg para obtener una porción similar.
¿Puedo omitir el queso?
Sí, pero el sabor final será menos intenso y el plato menos saciante. Puede ser una opción vegana, sin lácteos y mantequilla, solo con aceite.
¿Qué tipo de yogur usas?
Yogur natural, sin sal, con 3.5% de grasa. También se puede usar yogur griego, pero el resultado será más denso.
¿Es obligatorio batir al final?
No es obligatorio; puedes dejar las espinacas como están, pero la textura será más homogénea y cremosa si las trituras.
¿Se puede hacer con otras verduras?
También puedes probar con acedera o bledo, pero el sabor final será diferente. El procedimiento sigue siendo el mismo.
Valores nutricionales
Los valores son aproximados para una porción (de cuatro):
Calorías: 180-220 kcal
Proteínas: 7-10 g
Grasas: 12-14 g
Carbohidratos: 8-10 g
Depende del tipo de queso, yogur y cuánto aceite uses. Es una comida bastante equilibrada, con proteínas y fibra.
Almacenamiento y recalentamiento
El espinazo con yogur y queso se conserva bien en la nevera durante 1-2 días en un recipiente cerrado. Al recalentar, es mejor ponerlo en una cacerola pequeña con 1-2 cucharadas de leche o agua, revolviendo a fuego lento. No recomiendo congelar: la textura cambia y se vuelve acuosa. Si sobran, la manera más sencilla es usarlo al día siguiente, ya sea con un huevo o como relleno en un panqueque salado.
Ingredientes: 650 g de espinacas congeladas, 30 g de mantequilla, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1-2 dientes de ajo, 250 g de yogur, 2 cucharadas de queso rallado, 1 cucharadita de harina blanca, 50 ml de leche, sal y pimienta
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