Repollo Guisado con Salchichas Ahumadas y Polenta
Para preparar esta deliciosa receta de col salteada con tocino y salchichas, es esencial prestar atención a cada paso del proceso, para que logres un plato sabroso que deleitará los gustos de todos los que lo saborearán.
Comenzamos preparando la col. La lavamos bien bajo un chorro de agua fría, eliminando cualquier impureza. Después de limpiar la col, la exprimimos con cuidado para eliminar el exceso de agua y la dejamos a un lado. Este paso es importante porque la col absorberá mejor los sabores cuando esté bien escurrida.
A continuación, nos ocupamos del tocino. Lo cortamos en rodajas finas y le hacemos cortes ligeros para permitir que la grasa se derrita durante la fritura. En una sartén profunda o una olla grande, colocamos el tocino a freír a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que se vuelva crujiente y deje una cantidad generosa de grasa. Lo sacamos sobre una toalla de papel para absorber el exceso de grasa y lo dejamos a un lado.
En la grasa restante, agregamos la cebolla finamente picada. La salteamos pacientemente, revolviendo, hasta que se vuelva dorada y fragante, lo que añadirá un sabor especial a nuestro plato. Una vez que la cebolla esté bien salteada, agregamos 50 ml de puré de tomate y 200 ml de agua. Mezclamos bien para combinar los ingredientes, y luego agregamos la col escurrida.
Condimentamos con sal, pimienta, 1/4 de cucharadita de tomillo y, para un sabor extra, una cucharada de pasta Gulyas o una cucharadita de pimentón dulce. Dejamos que todo hierva a fuego lento, asegurándonos de revolver de vez en cuando, hasta que el agua se evapore completamente y la col se vuelva suave y bien impregnada con los sabores de la olla.
Mientras tanto, dirigimos nuestra atención a preparar una polenta espesa. Hervimos agua con sal, y cuando empiece a hervir, añadimos gradualmente la harina de maíz, revolviendo continuamente para evitar grumos. La polenta estará lista cuando se desprenda de las paredes de la olla y tenga una consistencia cremosa.
En otra sartén, freímos las salchichas cortadas en porciones hasta que estén doradas y crujientes. Complementarán perfectamente nuestro plato, aportando una textura y un sabor inconfundibles.
Finalmente, preparamos nuestros platos. Colocamos con cuidado una porción generosa de col salteada, encima ponemos las salchichas fritas y el tocino crujiente, ofreciendo un agradable contraste de sabores. Al lado, colocamos una porción de polenta caliente, que acompañará perfectamente este plato tradicional.
¡Buen provecho y disfruta de cada bocado!
Ingredientes: 1 kg de repollo encurtido picado, 1 trozo de salchicha casera ahumada cortada en porciones, 300 g de tocino ahumado en rodajas y marcado, 1 cebolla picada finamente, sal, pimienta, 1/4 de cucharadita de tomillo y pasta de goulash (si no la tienes, usa 1 cucharadita de pimentón dulce), 50 ml de pasta de tomate, 200 ml de agua, harina de maíz.
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