Pastel de remolacha y nueces
Pastel de remolacha y nueces – ¡un deleite dulce y sabroso!
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de horneado: 65 minutos
Tiempo total: 80 minutos
Porciones: 12
¿Quién habría pensado que una verdura tan versátil como la remolacha podría convertirse en la estrella de un postre delicioso? El pastel de remolacha y nueces no solo combina sabores únicos, sino que también aporta un toque de color y salud a nuestras vidas. Rica en nutrientes y baja en calorías, la remolacha es una elección inspirada para cualquier amante de los dulces que quiera disfrutar de una receta más saludable.
¡Manos a la obra!
Ingredientes:
- 220 g de remolacha cruda, rallada en un rallador grande
- 3 huevos
- 150 g de azúcar
- 150 g de azúcar moreno (la melaza es una excelente alternativa)
- 180 g de harina
- 300 ml de aceite (el aceite de girasol es ideal)
- 150 g de nueces picadas (una mezcla de nueces y avellanas puede añadir un sabor aún más complejo)
- 1 cucharadita de canela
- 1 paquete de levadura en polvo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- una pizca de sal
- 1 cubo de mantequilla (aproximadamente 80 g)
- 250 g de queso crema (a temperatura ambiente)
- 200 g de azúcar glas
- 100 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
Preparación del pastel:
1. Preparación de los ingredientes secos: En un bol mediano, combina 180 g de harina, una pizca de sal, 1 paquete de levadura en polvo y 1 cucharadita de canela. Estos ingredientes añadirán sabor y estructura a tu pastel. Mezcla bien para asegurarte de que la levadura en polvo y la canela estén distribuidas uniformemente.
2. Batido de los ingredientes húmedos: En otro bol, añade 300 ml de aceite, 150 g de azúcar y 150 g de azúcar moreno. Usa una batidora a alta velocidad para mezclar estos ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea, casi cremosa. Este paso es esencial para asegurar un pastel esponjoso.
3. Añadiendo los huevos: Agrega los 3 huevos, uno a la vez, continuando a mezclar. Asegúrate de que cada huevo esté bien incorporado antes de añadir el siguiente. Esto ayudará a airear la mezcla, haciendo el pastel más esponjoso.
4. Combinando los ingredientes: Incorpora la mezcla de ingredientes secos en la mezcla húmeda, añadiendo simultáneamente 220 g de remolacha rallada, 150 g de nueces picadas y 1 cucharadita de extracto de vainilla. Usa una espátula para mezclar suavemente, teniendo cuidado de no mezclar en exceso.
5. Preparación de la bandeja: Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Prepara una bandeja de 20x25 cm engrasándola con la mitad del cubo de mantequilla. Coloca una hoja de papel de hornear en la bandeja y engrasa con el resto de la mantequilla. Este truco simple te permitirá sacar el pastel de la bandeja sin dificultad.
6. Horneado del pastel: Vierte la mezcla en la bandeja y nivela la superficie. Coloca la bandeja en el horno precalentado y hornea el pastel durante 45 minutos. Luego, reduce la temperatura del horno y hornea el pastel durante otros 20 minutos. Es crucial verificar el pastel usando la prueba del palillo: si sale limpio, ¡el pastel está listo!
7. Enfriando el pastel: Una vez que el pastel esté dorado, retíralo del horno. Déjalo enfriar completamente en la bandeja, luego quita el papel de hornear y transfiérelo a una rejilla para que se enfríe completamente.
Preparación del glaseado:
1. Mezclando los ingredientes: En un bol, añade 250 g de queso crema, 100 g de mantequilla a temperatura ambiente y 200 g de azúcar glas. Usa una espátula para incorporar el azúcar en la crema, luego mezcla bien con la batidora hasta obtener un glaseado suave y brillante.
2. Aplicando el glaseado: Cuando el pastel esté completamente frío, extiende el glaseado uniformemente sobre él. Asegúrate de que esté distribuido de manera uniforme para ofrecer una apariencia apetitosa.
3. Decorando: Porciona el pastel y adorna cada trozo con nueces picadas o cáscara de naranja rallada para un toque extra de sabor y color.
Consejo del chef:
Para añadir un extra de sabor, puedes experimentar con especias como nuez moscada o jengibre, o puedes añadir 50 g de chocolate negro picado a la mezcla del pastel. Además, si prefieres un sabor más intenso, considera añadir un poco de extracto de naranja para enriquecer el aroma general.
Combinaciones ideales:
El pastel de remolacha y nueces es maravilloso junto a una taza de té de hierbas o un café aromático. Además, el helado de vainilla junto a una porción de este postre convertirá cualquier comida en una celebración.
Beneficios nutricionales:
La remolacha es una excelente fuente de antioxidantes, vitaminas A y C, y minerales como el hierro y el potasio. Las nueces añaden proteínas y grasas saludables, siendo una elección nutritiva para un postre.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar remolacha enlatada? Sí, pero asegúrate de que esté bien escurrida para no añadir demasiado líquido a la mezcla.
- ¿Cómo guardo el pastel? Guarda el pastel en un recipiente hermético en el refrigerador durante hasta 5 días. El glaseado se mantendrá fresco y delicioso.
En conclusión, el pastel de remolacha y nueces no solo es un postre delicioso, sino también una oportunidad para explorar nuevos sabores y combinaciones. Te animo a probar esta receta simple y disfrutar del resultado final! ¡Buen provecho!
Ingredientes: 220 g de remolacha cruda rallada, 3 huevos, 150 g de azúcar, 150 g de azúcar moreno (utilicé melaza), 180 g de harina, 300 ml de aceite, 150 g de nueces picadas, una cucharadita de canela, un sobre de levadura en polvo, una cucharadita de esencia de vainilla, sal, un cubo de mantequilla, 250 g de queso crema (a temperatura ambiente), 200 g de azúcar glas, 100 g de mantequilla (a temperatura ambiente)