Tarta de jamón y queso
Tarta de prosciutto y queso – ¡una receta que combina tradición con refinamiento, perfecta para cualquier ocasión! Este plato es ideal tanto como aperitivo en una fiesta como para un sabroso tentempié en familia. Ya sea que la disfrute caliente, directamente del horno, o fría, como una delicadeza en los días calurosos, la tarta de prosciutto y queso seguramente deleitará su paladar.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de levado: 40-50 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Total: 1 hora y 30 minutos
Número de porciones: 8
Ingredientes necesarios:
Para la masa:
- 350 g de harina
- 1 paquete de levadura seca (7 g)
- 3 cucharadas de aceite de oliva o de girasol
- 1/2 cucharadita de sal
- 200 ml de leche tibia
Para el relleno:
- 2 huevos enteros
- 1 clara de huevo
- 200 g de prosciutto cocido (o jamón)
- 200 g de crema agria
- 150 g de queso rallado
- sal, al gusto
Para untar:
- 1 yema de huevo
- 1 cucharada de leche
Preparación de la tarta de prosciutto y queso:
1. Comience preparando la masa. En un tazón grande, mezcle la harina con la levadura seca y la sal. Esta mezcla asegurará una textura esponjosa y aireada para la masa. Usar levadura seca es una excelente opción, ya que tiene una vida útil más larga y se activa fácilmente al contacto con la leche tibia.
2. Haga un hueco en el centro de la mezcla de harina, agregue el aceite y la leche tibia. Es importante que la leche esté solo tibia, no caliente, para no matar la levadura. Mezcle con una espátula o una cuchara de madera hasta que todos los ingredientes estén bien combinados.
3. Una vez que la masa se vuelva homogénea, transfiera a una superficie de trabajo enharinada y comience a amasar. Amasar la masa durante aproximadamente 5-10 minutos hasta que se vuelva elástica y se despegue fácilmente de las manos. Este es un paso crucial, ya que amasar ayuda a desarrollar el gluten, que dará a la tarta la estructura deseada.
4. Forme la masa en una bola y colóquela en un tazón engrasado con un poco de aceite. Cubra el tazón con un paño limpio y déjela levar en un lugar cálido durante 40-50 minutos, o hasta que duplique su volumen.
5. Mientras tanto, prepare el relleno. En un tazón mediano, bata los huevos con una pizca de sal y la clara de huevo. Agregue la crema agria y mezcle bien. Corte el prosciutto en pequeños cubos y ralle el queso. Incorpore estos ingredientes en la mezcla de huevos, asegurándose de que todo esté bien combinado.
6. Después de que la masa haya levado, tome 2/3 de ella y extiéndala sobre una superficie de trabajo enharinada para obtener una hoja de aproximadamente 5 mm de grosor. Transfiera la hoja a la bandeja para tartas (aproximadamente 30 cm de diámetro), asegurándose de cubrir también los bordes. Use un tenedor para pinchar la masa en varios lugares para evitar que se formen burbujas de aire durante la cocción.
7. Extienda uniformemente el relleno de huevos, prosciutto y queso sobre la masa en la bandeja. Los bordes de la masa se doblarán sobre el relleno para un aspecto rústico y apetitoso.
8. Con la masa restante, extiéndala y córtela en tiras delgadas. Coloque estas tiras sobre el relleno, creando un patrón atractivo. Este es un truco útil ya que las tiras de masa permiten que el vapor escape, manteniendo la tarta húmeda y deliciosa.
9. En un tazón pequeño, mezcle la yema de huevo con una cucharada de leche y unte las tiras de masa en la parte superior. Este paso le dará a la tarta un color dorado y un aspecto brillante.
10. Precaliente el horno a 180 grados Celsius y hornee la tarta durante 30 minutos o hasta que esté dorada y crujiente. ¡El aroma que se esparcirá por toda la casa deleitará sus sentidos!
11. Una vez que la tarta esté horneada, déjela enfriar un poco antes de cortarla. Se puede servir tanto caliente como fría, y personalmente recomiendo acompañarla con una ensalada fresca de verduras o una salsa de yogur para un contraste agradable.
Consejos y trucos:
- Si desea hacer la tarta más ligera, puede reemplazar la crema agria con yogur griego, lo que también reducirá el conteo de calorías.
- Experimente con diferentes tipos de queso. Una mezcla de feta y mozzarella puede agregar un giro interesante.
- Si prefiere una versión vegetariana, puede omitir el prosciutto y agregar verduras como espinacas, calabacín o pimientos.
Beneficios nutricionales:
La tarta de prosciutto y queso es una buena fuente de proteínas gracias a los huevos y al prosciutto, mientras que el queso proporciona calcio esencial. La harina utilizada para la masa contribuye con carbohidratos, proporcionando la energía necesaria para un día activo. Por supuesto, es importante consumir con moderación, teniendo en cuenta las calorías por porción.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo reemplazar el prosciutto con otro tipo de carne?
Sí, puede usar jamón o incluso tocino para un sabor más intenso.
2. ¿Cómo puedo almacenar la tarta para que no se seque?
Guarde la tarta en un recipiente hermético en el refrigerador. Se mantendrá fresca durante unos días.
3. ¿Es buena la tarta para congelar?
Sí, la tarta se puede congelar antes de hornear. Asegúrese de envolverla bien en papel film.
Ahora que tiene toda la información necesaria, ¡solo queda ponerse a cocinar! La tarta de prosciutto y queso no solo impresionará a sus invitados, sino que también se convertirá en una receta básica en su arsenal culinario. ¡Disfrute de cada rebanada y aprecie los momentos pasados con sus seres queridos!
Ingredientes: Masa: 350g de harina, 1 paquete de levadura, 3 cucharadas de aceite, sal, 200ml de leche tibia. Relleno: 2 huevos, 1 clara de huevo, 200g de jamón cocido, 200g de crema agria, 150g de queso, sal. Para pincelar: 1 yema de huevo, 1 cucharada de leche.
Etiquetas: tarta de aperitivo delaco