Pastel de Naranja y Nueces

Desierto: Pastel de Naranja y Nueces | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | YUM

La primera vez que hice este bizcocho, olvidé poner el yogur. Salió un poco seco, pero igual se comió. Creo que fue cerca de Navidad, porque tenía naranjas a montones en la cocina, y las nueces las guardaba en un tarro para que no se humedecieran. Desde entonces he probado todo tipo de combinaciones, pero esta versión con naranja, nuez y un poco de coco me parece la mejor. Ahora lo hago casi con los ojos cerrados, ya ni mido todo al gramo, pero aquí he puesto las cantidades exactas, para que le salga a alguien más si se atreve. Recuerdo cómo me engañé la primera vez con el horno; se doró bonito por encima, pero por dentro seguía blando. Hay que tener paciencia, no es un bizcocho que se haga cuando tienes prisa ni cuando tienes invitados en la puerta.

Tarda unos 20 minutos en prepararse, más otros 45-50 minutos en el horno. Sale una bandeja grande, suficiente para 10-12 porciones, dependiendo de cuán grueso lo cortes. No es difícil, pero tampoco diría que es completamente para principiantes, ya que hay que tener un poco de cuidado al mezclar las claras y al hornear.

Hago este bizcocho bastante a menudo porque es justo el tipo de dulce que no necesita glaseado, rellenos ni complicaciones. Es ese tipo húmedo, aromático, con una buena consistencia, se mantiene bien dos o tres días sin problemas, tanto para el desayuno como para el café de la tarde. Cuando encuentro naranjas buenas, con cáscara sin tratar, me emociono y lo hago, y si tengo nueces viejas, aquí van de maravilla, no se nota si no son del año. Mis hijos lo comen sin protestar, y si olvido poner coco o espolvorear semillas de amapola, nadie se queja.

1. La mantequilla blanda (pero no derretida) la pongo directamente en un bol grande y la mezclo con el azúcar. He probado con batidora, con varillas y con cuchara de madera. También funciona con la batidora, pero no debe estar demasiado batida, ya que no estamos haciendo nata. Tiene que ser cremosa, no espumosa.
2. Separo los huevos. Agrego las yemas sobre la mantequilla y el azúcar y mezclo hasta que se forme una crema homogénea. Aunque parezca que se corta al principio, no se asusten, cuando añadimos el resto todo vuelve a unirse.
3. Bato las claras por separado con una pizca de sal, hasta que no caiga nada si vuelco el bol. No es gran filosofía, pero no debe haber restos de yema ni el recipiente debe estar húmedo.
4. Aquí, al mezclar las composiciones, muchos cometen el error de mezclar demasiado enérgicamente. Yo tomo una cuchara de madera y agrego las claras poco a poco, con movimientos amplios, de abajo hacia arriba. No con furia, porque entonces se va todo el aire que hemos incorporado.
5. Lavo bien la naranja, para que no tenga nada en la cáscara, la rallo finamente (solo la parte naranja, no la blanca, que es amarga). Exprimimos el zumo, lo cuelo si tengo ganas, de lo contrario lo dejo así, con pulpa. Lo añado a la mezcla, junto con la miel. Incorpo la miel antes de la harina, así he notado que no se asienta en el fondo al hornear.
6. Agrego una cuchara de harina y mezclo, luego añado el yogur. Espolvoreo el resto de la harina sobre la mezcla, junto con el polvo de hornear. No pongan el polvo de hornear directamente sobre los líquidos, para que no se formen grumos. Cuando tengo tiempo, tamizo la harina, queda un poco más esponjoso, pero no es el fin del mundo si no lo hago.
7. Rompo las nueces con un cuchillo, no con el robot, para que queden trozos, no polvo. Es mejor así, porque aporta textura. Las añado a la mezcla al final, junto con el coco o las semillas de amapola (a veces las pongo, a veces no, según lo que tenga en la despensa). Mezclo suavemente, y si me queda un poco de masa, añado cacao y lo vierto por encima en forma de rayas; no siempre, pero se ve bonito al cortar.
8. Engraso la bandeja con aceite o mantequilla, depende de lo que tenga a mano, pero siempre pongo papel de hornear, porque si no, se pega. Vierto la mezcla y la nivelamos con una espátula, sin presionar.
9. Precaliento bien el horno a 180 grados. Coloco la bandeja en el nivel medio, no en el de abajo, porque se quema rápido. Debe estar unos 45 minutos, pero miro de vez en cuando. Si se dora demasiado por encima y está crudo por dentro, pongo un papel de hornear encima, directamente en el horno, para que no se queme.
10. Cuando está listo, saco la bandeja a una rejilla y dejo que el bizcocho se enfríe bien, de lo contrario no se corta bonito. A veces lo vuelco, otras veces lo saco directamente con el papel y lo dejo así, para que no se seque.

Consejos:
– Si tienen naranjas confitadas o cáscaras glaseadas, en trocitos pequeños, también las pongo por encima, antes de hornear.
– Quien quiera más aroma, puede añadir extracto de vainilla o un chorrito de esencia de ron, pero yo prefiero que solo se sienta la naranja.
– No mezclen la masa en exceso después de añadir la harina, de lo contrario saldrá densa y no crecerá.
– Pueden añadir pasas, arándanos secos o incluso trozos de chocolate si les apetece.

Este bizcocho va de maravilla con café fuerte o un té negro con leche. También lo he probado con leche caliente, simple, por la mañana, cuando no tenía otra cosa en casa. Si es una tarde perezosa, lo acompaño con un yogur bebible o una taza de compota. Me parece que es bueno para llevar, no se seca rápido, y en un picnic lo llevo cortado en rebanadas, directamente en una servilleta.

Si quieres un pequeño menú, puedes hacer una sopa crema ligera antes, y de postre la rebanada de bizcocho. También va bien con una ensalada de frutas con yogur, especialmente si te quedan frutas.

En cuanto a variaciones, he intentado poner limón en lugar de naranja. Es más ácido, va bien si quieres algo refrescante. Con avellanas en lugar de nuez es interesante, pero es más crujiente. A veces combino nueces con pistachos o almendras, si tengo restos perdidos en la despensa. Si no tienes yogur, también puede hacerse con crema agria, y para una versión sin lácteos he utilizado leche de coco, solo que se siente un toque más exótico. En lugar de harina común, he probado con una parte de harina integral; queda más denso, pero con un sabor más intenso. Una vez puse más naranjas, pero salió demasiado húmedo, no lo recomiendo a menos que quieras un bizcocho casi como un bizcocho pegajoso.

El bizcocho se sirve mejor simple, sin nada encima. Como máximo, si está caliente, con una cucharada de crema agria o un poco de mermelada ácida (a mí me gusta con mermelada de grosellas o de cerezas). También lo veo bien con una fruta fresca, una rebanada de manzana o pera, si necesitas hacerlo más sustancioso para los niños.

Preguntas frecuentes (las he recibido a lo largo del tiempo de amigos o lectores):

1. ¿Qué pasa si uso solo claras o solo yemas?
R: Si usas solo claras, el bizcocho saldrá más seco, casi como un merengue, sin un sabor rico. Si pones solo yemas, no crecerá tan bonito y será demasiado denso. Es mejor usar ambos, tal como son, cada uno tiene su función.

2. ¿Puedo poner menos azúcar o usar otro edulcorante?
R: Sí, se puede poner menos azúcar, pero no bajen de 70-80g, de lo contrario no unirá bien la mezcla. Con más miel quedará húmedo, pero no demasiado dulce, y hay que reducir un poco los líquidos. Los edulcorantes como el eritritol o el xilitol funcionan, pero cambian un poco la textura, sale más desmenuzable.

3. ¿Se puede congelar?
R: Sí, lo corto en rebanadas después de que se haya enfriado completamente, luego lo pongo en bolsas, en porciones que pueda sacar rápidamente. Al descongelar, lo dejo a temperatura ambiente y si quiero que esté como fresco, lo caliento 2 minutos en el horno, sin secarlo demasiado.

4. ¿Con qué puedo reemplazar las nueces si tengo alergias?
R: He probado con semillas de girasol tostadas (sin sal) o con semillas de calabaza peladas. No es el mismo sabor, pero aporta crocancia. También puedes intentar solo con semillas de amapola o más coco, para compensar.

5. ¿Qué hago si no tengo polvo de hornear?
R: También se puede hacer con bicarbonato, pero pon la mitad de la cantidad y añade una cucharada de zumo de limón. De lo contrario, el bizcocho no crecerá igual y tendrá un sabor ligeramente metálico si usas demasiado bicarbonato.

6. ¿Se puede hacer sin gluten?
R: Sí, he probado con una mezcla de harina sin gluten, pero sale más desmenuzable, hay que ajustar la cantidad de líquido (posiblemente menos yogur). No será tan esponjoso, pero sirve para quien no tenga otra opción.

Los valores nutricionales son bastante decentes para un bizcocho casero. Una rebanada (alrededor de 50-60g) tiene unas 170-200 calorías, dependiendo de cuánto azúcar y nueces pongas. Carbohidratos entre 25-28g, grasas alrededor de 7-9g, proteínas 3-4g. Tiene grasas buenas de las nueces y un poco de la mantequilla, no es extremadamente dulce, y el azúcar está muy por debajo de lo que encuentras en muchos postres comprados. Si reduces el azúcar o usas más yogur desnatado, bajas las calorías. No es algo para una dieta estricta, pero es bastante equilibrado para un dulce hecho en casa. La naranja aporta vitamina C y un sabor fresco, y las nueces algo de omega 3. Si añades chocolate u otros complementos, aumenta el número de calorías, claramente.

Se conserva muy bien a temperatura ambiente, envuelto en papel o en un paño de cocina, unos 2-3 días sin problemas. Si lo metes en la nevera, se endurece un poco, pero puedes calentarlo unos segundos en el microondas o en el horno (no lo seques demasiado, para que no se convierta en miga de pan). También se puede congelar, como dije, y al descongelar no pierde textura si no lo dejas demasiado tiempo descubierto.

Ingredientes (en el orden en que los uso, no necesariamente como aparecen en los paquetes):
- Mantequilla: para sabor, ternura y consistencia.
- Azúcar: une la masa, da color y equilibrio a la acidez de la naranja.
- Huevos: hacen que el bizcocho crezca y lo mantienen unido, dan estructura.
- Yogur: hace la mezcla húmeda y ligeramente ácida, ayuda a que crezca.
- Harina: la base de la masa, le da volumen.
- Polvo de hornear: ayuda al bizcocho a crecer y a estar aireado.
- Naranja: para sabor, cáscara y zumo, da aroma y un poco de acidez.
- Miel: un extra de sabor y humedad, no para dulzor.
- Nueces: textura crujiente, sabor rico.
- Coco (o semillas de amapola): sabor delicado y un poco de contraste en la mezcla.

 Ingredientes: 100 g de mantequilla, 100 g de yogur, 3 huevos, 220 g de harina, 1/2 paquete de levadura en polvo, 1 naranja, 1 cucharada de miel, 60 g de nueces, 2 cucharaditas de coco o semillas de amapola, 100 g de azúcar / azúcar en polvo

 Etiquetaspastel de naranja

Pastel de Naranja y Nueces
Desierto: Pastel de Naranja y Nueces | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | YUM
Desierto: Pastel de Naranja y Nueces | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | YUM