Calabacines gratinados con queso rallado
Lavamos los calabacines bajo un chorro de agua fría, asegurándonos de eliminar cualquier impureza. Después de dejarlos escurrir, los cortamos en cubos de tamaño adecuado para una cocción uniforme. Colocamos los cubos de calabacín en un colador, los espolvoreamos con sal y los dejamos escurrir durante unos 30 minutos. Este paso es esencial para eliminar el exceso de agua del calabacín, para que nuestro plato no se vuelva demasiado aguado. Una vez escurridos, los secamos suavemente con un paño de cocina para asegurarnos de que estén secos.
Mientras tanto, limpiamos la cebolla verde, cortándola en rodajas finas, que añadirán un toque crujiente y un sabor fresco a nuestro plato. El queso, un ingrediente básico en esta receta, lo cortamos en trozos pequeños, mientras que el queso rallado lo pasamos por un rallador fino para que se derrita uniformemente durante la cocción. El eneldo fresco, con su aroma inconfundible, se lava bien, se le quitan los tallos y se pica finamente para enriquecer los sabores.
En un tazón grande, combinamos los trozos de calabacín con el queso cortado, la cebolla verde y la mitad del queso rallado. Agregamos el eneldo picado, sazonando con sal y pimienta al gusto. Luego, batimos los huevos hasta que estén espumosos, asegurándonos de que se vuelvan esponjosos, y los vertemos sobre la mezcla de verduras. Mezclamos bien para que todos los ingredientes se integren armoniosamente.
Engrasamos dos platos de cerámica con aceite, o un plato más grande en el que verteremos la mezcla. Distribuimos uniformemente la mezcla en los dos platos, asegurándonos de que esté nivelada. Encima, espolvoreamos el resto del queso rallado, y para un sabor adicional, agregamos un poco de romero y unas rodajas de pimiento, que no solo añadirán color, sino también un sabor dulce.
Precalentamos el horno a una temperatura media, luego colocamos los platos con calabacines dentro. Los dejamos hornear hasta que los calabacines desarrollen una corteza dorada y toda la mezcla esté bien dorada. Esto tomará aproximadamente 25-30 minutos, pero es bueno revisar de vez en cuando. Una vez listos, sacamos los platos del horno y dejamos que el plato se enfríe un poco antes de servir. Este plato es delicioso caliente, con una textura cremosa y un aroma tentador. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 2 calabacines pequeños, 1 cebolla verde, 120 g de queso, 150 g de queso, 1/2 manojo de eneldo fresco, 3 huevos, sal, pimienta, unas rodajas de pimiento, romero seco