Pizza de salami
Pizza con Salami y Mozzarella – Cocinada con Amor y Pasión
La pizza es uno de los platos más queridos del mundo, con orígenes que se remontan a tiempos antiguos, cuando las personas comenzaron a combinar ingredientes simples para crear una comida deliciosa y abundante. Esta receta de pizza con salami y mozzarella es perfecta para una cena rápida en familia o para una noche con amigos, ya que es fácil de preparar y extremadamente sabrosa. ¡Descubramos juntos cómo puedes hacer la mejor pizza en casa!
Tiempo total de preparación: 1 hora y 45 minutos
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 15-20 minutos
Número de porciones: 2 bases de pizza
Ingredientes:
Para la masa:
- 500 g de harina tipo 000 (o harina para pan)
- 300 ml de agua tibia (aproximadamente 37°C)
- 1 cubo de levadura fresca (25 g)
- 1 cucharada de sal (aproximadamente 10 g)
- 1 cucharada de azúcar (aproximadamente 15 g)
- 3 cucharadas de aceite de oliva (preferiblemente virgen extra)
Para la salsa de pizza:
- 200 g de pasta de tomate (o tomates enlatados)
- 1 cucharada de azúcar (para reducir la acidez de los tomates)
- 1 cucharada de mostaza (opcional, para un sabor ligeramente picante)
- Albahaca seca (o fresca, si la tienes)
Para el relleno:
- Salami seco (preferiblemente de alta calidad, para un sabor intenso)
- Queso mozzarella (aproximadamente 200 g)
Preparación:
1. Preparación de la masa: En un bol pequeño, disuelve el azúcar y el cubo de levadura en agua tibia. Agrega 3 cucharadas de harina y mezcla bien. Deja reposar la mezcla durante 10-15 minutos en un lugar cálido hasta que se vuelva espumosa. Este es un paso esencial, ya que la levadura comenzará a fermentar y activará la masa.
2. Mezcla de ingredientes: En un bol grande, coloca la harina tamizada y agrega la sal a un lado (para no inhibir la acción de la levadura). Haz un hueco en el centro y vierte la mezcla de levadura y el aceite de oliva. Mezcla todo con una espátula o con las manos hasta que se forme una masa.
3. Amasado: Si tienes una máquina para amasar, ahora es el momento de usarla. Amasa la masa durante unos 10 minutos hasta que se vuelva elástica y ya no se pegue a tus manos. Si amasas a mano, esto puede llevar un poco más de tiempo, pero es una actividad muy gratificante.
4. Fermentación: Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente engrasado. Cubre el bol con un paño limpio y déjala fermentar durante una hora, o hasta que la masa duplique su tamaño.
5. Preparación de la salsa: Mientras la masa fermenta, prepara la salsa de pizza. En un bol, combina la pasta de tomate con el azúcar y la mostaza. Agrega la albahaca y mezcla bien. Prueba la salsa y ajusta los condimentos según tu gusto.
6. Formando las bases: Cuando la masa haya crecido, divídela en dos partes iguales. En una superficie ligeramente enharinada, extiende cada parte en un círculo delgado con un rodillo. Puedes darle la forma que desees, ya sea cuadrada o redonda, dependiendo de la bandeja que estés usando.
7. Montaje de la pizza: Precalienta el horno a 180°C. Coloca las bases en bandejas de horno forradas con papel de hornear. Unta cada base con la salsa de pizza, luego agrega las rodajas de salami y el mozzarella rallado. También puedes agregar otros ingredientes favoritos, como aceitunas o champiñones, para darle un toque personal.
8. Cocción: Introduce las bandejas en el horno y hornea la pizza durante 15-20 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso comience a burbujear. Observa atentamente, ya que cada horno puede hornear de manera diferente.
9. Servicio: Una vez que la pizza esté lista, déjala enfriar unos minutos antes de cortarla. Sírvela caliente, rociada con un poco de aceite de oliva por encima y, si lo deseas, espolvorea un poco de albahaca fresca o eneldo para un extra de sabor.
Consejos y trucos:
- Si deseas una pizza con corteza más crujiente, puedes usar una piedra para pizza. Precalienta la piedra en el horno durante una hora antes de hornear.
- ¡No dudes en experimentar con diversos ingredientes! Además del salami, prueba prosciutto, piña o verduras asadas.
- En lugar de mozzarella, puedes usar queso feta o cheddar para un sabor diferente.
- Al día siguiente, la pizza se puede recalentar en el horno o en una sartén para recuperar su textura crujiente.
Calorías y beneficios nutricionales:
Esta pizza con salami y mozzarella es una opción deliciosa, pero debe consumirse con moderación. Una porción de pizza (media base) contiene aproximadamente 350-400 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados. Es rica en carbohidratos, proteínas y grasas saludables gracias al aceite de oliva. ¡Puedes agregar verduras frescas para aumentar la ingesta de vitaminas y minerales!
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar levadura seca en lugar de levadura fresca?
Sí, puedes usar levadura seca. En este caso, usa aproximadamente 7 g de levadura seca y sigue los mismos pasos.
2. ¿Cómo puedo conservar la pizza para comerla más tarde?
La pizza se puede conservar en el refrigerador en un recipiente hermético durante 2-3 días. Se puede recalentar en el horno o en una sartén para recuperar su textura crujiente.
3. ¿Qué bebidas combinan mejor con la pizza?
Una pizza recién horneada combina maravillosamente con una cerveza fría o un vino tinto ligero. Además, un cóctel fresco o un té helado pueden ser opciones excelentes.
Al experimentar con esta receta simple de pizza, descubrirás no solo un plato delicioso, sino también una actividad llena de alegría y creatividad. Ya sea que la sirvas en una ocasión especial o simplemente para una cena relajante en familia, la pizza con salami y mozzarella siempre traerá sonrisas a los rostros de tus seres queridos. ¡Cocina con amor y saborea cada bocado!
Ingredientes: para 2 bases de pizza 500g de harina 300 ml de agua tibia 1 cubo de levadura 1 cucharada de sal 1 cucharada de azúcar 3 cucharadas de aceite de oliva para la salsa de pizza 200g de pasta de tomate 1 cucharada de azúcar 1 mostaza albahaca para el relleno salami seco queso mozzarella
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