Pizza de espinacas
Pizza de espinacas – una delicia saludable y sabrosa
¿Quién no ama una pizza recién horneada? Hoy, te guiaré a través de una receta simple pero llena de sabor de pizza de espinacas. Esta receta no solo es deliciosa, sino también rica en nutrientes, gracias a los ingredientes saludables que contendrá. Además, exploraremos la versión de pizza con masa más gruesa, que es perfecta para sostener los ricos ingredientes y brindar una experiencia inolvidable.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 30-35 minutos
Tiempo total: 1 hora
Número de porciones: 3 pizzas de 26 cm de diámetro
Ingredientes necesarios:
- 1 kg de harina
- 20 g de levadura seca
- 1 cucharada de fructosa (o azúcar, si prefieres)
- 1.5 cucharadas de sal
- 4-5 cucharadas de aceite de oliva
- 500 ml de agua tibia (aproximadamente)
- 300 g de espinacas congeladas (o frescas, si tienes)
- 200 g de queso fundido
- 150 g de queso
- 2-3 cebollas verdes
- Hierbas italianas (albahaca, orégano)
- 2 huevos crudos
Un poco de historia:
La pizza tiene raíces profundas en la historia culinaria, originándose en Italia, pero hoy es amada en todo el mundo. Cada región tiene sus propias variaciones, y la combinación de ingredientes es ilimitada. La pizza de espinacas es una variante menos común, pero aporta excelentes beneficios nutricionales gracias a las vitaminas y minerales que contiene.
Paso a paso para una pizza perfecta
1. Preparación de la masa:
En un tazón grande, agrega la harina y crea un hueco en el centro. Aquí es donde activaremos la levadura. Espolvorea la levadura seca en el hueco y añade la cucharada de fructosa. Vierte aproximadamente 150 ml de agua tibia (no caliente, para no matar la levadura) sobre la levadura y mezcla suavemente. Déjalo reposar durante 10 minutos hasta que aparezcan burbujas en la superficie, lo que indica que la levadura está activa.
2. Agregar los ingredientes:
En el borde del tazón, espolvorea la sal y añade 4-5 cucharadas de aceite de oliva. Luego, comienza a añadir gradualmente agua tibia (aproximadamente 400 ml), amasando la masa con una cuchara o con las manos. La consistencia ideal de la masa debe ser suave pero no pegajosa. Si es necesario, añade un poco más de agua o harina.
3. Fermentación:
Una vez que la masa esté bien amasada, cubre el tazón con un paño húmedo o con film transparente y colócalo en un lugar cálido para fermentar. Déjalo crecer durante aproximadamente 40 minutos, hasta que duplique su volumen.
4. Modelado de la masa:
Después de que la masa haya crecido, espolvorea un poco de aceite de oliva sobre la superficie de trabajo y amasa la masa nuevamente durante unos minutos. Divídela en 3 partes iguales y extiende cada trozo de masa en la forma deseada; yo prefiero una masa de aproximadamente 1 cm de grosor, pero puedes ajustar el grosor a tu gusto.
5. Preparación de los ingredientes:
Antes de ensamblar la pizza, prepara los ingredientes. Si usas espinacas congeladas, déjalas descongelar y escurre el exceso de agua. Pica finamente las cebollas verdes y ralla el queso.
6. Montaje de la pizza:
Coloca la masa extendida en una bandeja redonda para pizza. Extiende uniformemente el queso fundido sobre la superficie de la masa, luego añade las cebollas verdes picadas. Alterna los cubos de espinacas con las rodajas de queso, de modo que cada bocado esté lleno de sabor. Finalmente, rompe los dos huevos crudos en el centro de la pizza.
7. Cocción:
Precalienta el horno a 180°C. Coloca la pizza en el horno y hornea durante 20-25 minutos, hasta que las claras de los huevos estén firmes. Luego, aumenta la temperatura a 200°C durante los últimos 5-10 minutos para obtener una corteza dorada y crujiente.
8. Servir:
Retira la pizza del horno y déjala enfriar durante unos minutos. Córtala en porciones y sírvela caliente, espolvoreada con hierbas italianas para darle un toque extra de sabor.
Consejos prácticos:
- Harina: Usa harina tipo 00 para una textura más fina de la masa.
- Levadura: Asegúrate de que la levadura esté fresca. Si no estás seguro, haz una prueba de activación antes de usarla.
- Espinacas: Las espinacas pueden ser reemplazadas por otras verduras, como calabacines o champiñones, para variar la receta.
- Queso: Experimenta con diferentes tipos de queso, como mozzarella o feta, para obtener sabores diversos.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar harina integral para la masa? Sí, pero la masa será más densa. Ajusta la cantidad de agua en consecuencia.
- ¿Cómo puedo conservar la pizza para el día siguiente? Guarda la pizza en un recipiente hermético en el refrigerador. Vuelve a calentarla en el horno para que quede crujiente nuevamente.
- ¿Qué puedo servir junto a la pizza? Una ensalada ligera con verduras frescas o una salsa de yogur con ajo son excelentes acompañamientos.
Beneficios nutricionales:
Esta pizza de espinacas no solo es sabrosa, sino que también está llena de nutrientes. Las espinacas son una excelente fuente de vitaminas A, C y K, así como de hierro y antioxidantes. Los huevos añaden proteínas de calidad, mientras que el queso proporciona calcio esencial para la salud ósea.
En conclusión, esta receta de pizza de espinacas es una opción deliciosa y saludable, perfecta para una cena en familia o una reunión con amigos. La preparación es simple y el resultado es una pizza que impresionará a todos. Así que ponte el delantal y ¡vamos a cocinar!
Ingredientes: 1 kg de harina, 20 g de levadura seca, 1 cucharada de fructosa, sal, aceite de oliva, agua, algunos cubitos de espinacas congeladas, queso, cebolla verde, queso fundido, hierbas italianas, huevos