Mermelada de Grosellas Negras
Para preparar una deliciosa mermelada de grosellas negras, el primer paso esencial es limpiar cuidadosamente las frutas. Comience por quitar las impurezas y los tallos, asegurándose de que cada baya esté limpia. Coloque las grosellas negras en un colador y enjuáguelas bajo un chorro de agua fría para eliminar cualquier rastro de polvo o residuos. Después de lavarlas, déjelas escurrir bien, luego transfiéralas a una toalla limpia, extendiéndolas uniformemente para que se sequen completamente.
Mientras tanto, prepare el jarabe. En una olla esmaltada de paredes altas, agregue 500 ml de agua y azúcar. Coloque la olla a fuego lento y revuelva constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo. A lo largo del camino, es importante espumar el jarabe para eliminar cualquier impureza que se forme en la superficie. Cuando el azúcar esté completamente derretido, agregue otros 200 ml de agua fría y continúe revolviendo. Deje que el jarabe vuelva a hervir, espumando una vez más.
Hervir el jarabe hasta que se vuelva bien ligado. Un método simple para verificar la consistencia es colocar unas gotas de jarabe en un plato plano y frío. Si las gotas no cambian de forma, el jarabe está listo. Si no, hierva unos minutos más y repita la prueba. Una vez que el jarabe haya alcanzado la consistencia deseada, agregue las grosellas negras y déjelas reposar durante una hora, permitiendo que las frutas se infundan bien con el jarabe.
Después de este período, coloque la olla a fuego medio y hierva la mezcla durante 30 minutos, revolviendo ocasionalmente para evitar que se pegue. Cuando se haya terminado el tiempo de cocción, apague el fuego y cubra la olla con una toalla limpia, dejándola a temperatura ambiente durante 8-10 horas o, idealmente, durante la noche. Este paso es crucial, ya que permite que las frutas liberen su jugo, intensificando los sabores de la mermelada.
Después de que haya pasado el tiempo de reposo, coloque nuevamente la olla a fuego lento. Cuando la mermelada comience a hervir, aumente la llama y hierva hasta que el jarabe se vuelva bien ligado. Para agregar un sabor extra, perfume la mermelada con azúcar de vainilla y deje hervir durante algunas burbujas adicionales. Luego, cubra nuevamente la olla con una toalla limpia y déjela enfriar en la despensa durante otras 10-12 horas.
Finalmente, prepare los tarros esterilizados, asegurándose de que estén secos antes de llenarlos. Transfiera con cuidado la mermelada fría a los tarros preparados, ciérrelos herméticamente y etiquételos. Colóquelos en un lugar fresco donde se conservarán hasta su consumo. Si prefiere poner la mermelada caliente en los tarros, puede dejarlos boca abajo sobre la tapa hasta que se enfríen por completo, luego etiquételos y guárdelos adecuadamente. ¡Esta mermelada de grosellas negras será un deleite que disfrutarás!
Ingredientes: -1250 g de grosellas -1 kg de azúcar -500 ml + 200 ml de agua fría -2 paquetes de azúcar vainillado
Etiquetas: azúcar dulzura recetas sin gluten recetas sin lactosa recetas vegetarianas recetas para niños recetas para hepatitis recetas para hipertensos recetas sin grasa