Berenjenas de abanico
La berenjena es un ingrediente extremadamente versátil y delicioso que se puede preparar de innumerables maneras. Hoy, nos proponemos prepararla de una manera especial que transformará esta verdura en un plato sabroso y atractivo. Comenzamos eligiendo una berenjena fresca, de tamaño mediano, con una piel suave y brillante. Se cortará a lo largo, desde la punta hasta el tallo, pero sin cortar completamente, de modo que obtengamos un abanico de rodajas de berenjena que permitirá que los sabores penetren en su interior.
El siguiente paso es preparar nuestro aceite aromatizado. En una licuadora, agregamos aceite de oliva virgen extra y orégano seco. Mezclamos hasta obtener una pasta homogénea, pero si no tienes licuadora, no hay problema. Puedes usar un triturador de ajo o un simple mortero, donde aplastarás el orégano con el aceite hasta lograr una consistencia similar. Esta combinación de aceite y orégano le dará un sabor maravilloso a nuestra berenjena.
Después de obtener el aceite aromatizado, es hora de ocuparse de la berenjena. Espolvoreamos sal en ambos lados de las rodajas de berenjena, asegurándonos de cubrir uniformemente la superficie. Después de salar, untamos cada rodaja con el aceite aromatizado, asegurándonos de que cada corte esté bien cubierto. Para agregar un sabor extra, espolvoreamos generosamente queso parmesano rallado. Si tienes más parmesano, no dudes en agregarlo; cuanto más, mejor.
A continuación, insertamos dos rodajas de tomate fresco entre los cortes de la berenjena. Estos no solo añadirán una nota de frescura, sino también un color vibrante al plato. Una vez que terminamos con los tomates, untamos nuevamente la berenjena por fuera con el resto del aceite aromatizado, y si lo deseas, puedes espolvorear un poco de parmesano por encima.
Ahora, preparamos la bandeja de hornear, que forramos con papel de hornear o untamos con un poco de aceite. Colocamos cuidadosamente la berenjena en la bandeja, asegurándonos de posicionarla de manera que no se superponga. Precalentamos el horno a 200 grados Celsius y, cuando esté listo, introducimos la bandeja. Dejamos la berenjena en el horno durante 45 minutos, durante los cuales se cocinará a la perfección y los sabores se intensificarán.
Después de que haya pasado el tiempo, sacamos la bandeja del horno y dejamos que el plato se enfríe durante unos minutos antes de servir. La berenjena al horno con tomates y parmesano es un plato ideal para una cena ligera o como guarnición de un plato principal. ¡Disfruta de esta delicia aromática que seguramente impresionará a todos los que la prueben!
Ingredientes: - 1 berenjena - 2 tomates - 3 cucharadas de parmesano - 1 cucharada de orégano picado (preferiblemente fresco, el mío era así pero lo mantuve en el congelador) - sal, pimienta - 3 cucharadas de aceite de oliva
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