Espirales de Calabaza y Coco
El calabaza rallada, una delicadeza de otoño, se prepara con cuidado para aportar un toque extra de sabor y aroma a nuestro plato. Comienza salteándola a fuego medio en una sartén, añadiendo azúcar y aroma de vainilla. El azúcar es un ingrediente versátil y la cantidad puede variar según las preferencias individuales. Si prefieres un sabor más sutil, se recomienda no usar todo el azúcar de una vez, sino añadirlo gradualmente mientras pruebas. Cuando la calabaza se vuelva suave y fragante, retírala del fuego y transfiérela a un colador, dejando que escurra el líquido sobrante. Es importante presionarla ocasionalmente con una cuchara para eliminar el exceso de humedad, luego deja que la calabaza se enfríe completamente.
Mientras tanto, nos ocupamos de la hoja de masa de hojaldre. La extendemos con cuidado, manteniendo el papel de embalaje debajo, lo que facilitará el enrollado más tarde. La mantequilla se derrite y se utiliza para engrasar uniformemente toda la superficie de la masa, proporcionando un sabor rico y una textura crujiente. Sobre la mantequilla derretida, añade la calabaza salteada, distribuyéndola uniformemente, y espolvorea coco rallado por encima, que aporta una nota exótica y enriquece el plato.
Después de completar el relleno, enrollamos suavemente la hoja de masa de hojaldre, asegurándonos de apretarla bien para que no se desenrosque durante la cocción. El rollo resultante se coloca en el congelador durante unos 20 minutos. Este paso es esencial, ya que permitirá que la masa se endurezca, facilitando el corte de las rebanadas sin aplastarlas. Después de que haya pasado el tiempo, saca el rollo del congelador y córtalo en rebanadas de 1.5 - 2 cm. Es normal que algunas de ellas estén un poco deformadas al principio; en este caso, podemos darles una forma más redondeada con las manos.
Las rebanadas en espiral se colocan en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino. Cada espiral se unta con una mezcla de mantequilla derretida, reservada, y un poco de leche, para obtener una corteza dorada y apetecible. Luego, espolvoreamos un poco de coco rallado en cada rebanada, que contribuirá a un aroma delicioso y a una apariencia atractiva. Las espirales de calabaza se hornean en un horno precalentado a 180 °C durante 30-40 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente. ¡Disfruta de estas deliciosas espirales calientes o a temperatura ambiente, deleitándote con la combinación perfecta de sabores y texturas!
Ingredientes: 800 g de calabaza rallada, 200 g de azúcar granulada, 40 g de mantequilla, 1 frasco (2 ml) de aroma de vainilla, 1 hoja de masa de hojaldre (250 g), 80-100 g de coco rallado deshidratado.