Tarta de verduras
La harina se mezcla con sal y se tamiza bien para eliminar cualquier grumo, obteniendo así una textura fina. Luego, añadimos la manteca y comenzamos a amasar los ingredientes entre los dedos hasta conseguir una consistencia desmenuzada, similar a la arena húmeda. Este paso es esencial para asegurar una masa aireada y esponjosa. En otro bol, disolvemos la levadura en agua tibia y la dejamos reposar durante aproximadamente 10 minutos, hasta que se forme una espuma en la parte superior. Una vez que la levadura está activa, la añadimos a la mezcla de harina y manteca. Comenzamos a mezclar suavemente, añadiendo agua gradualmente, hasta obtener una masa suave, no pegajosa y fácil de extender. Esta masa debe ser elástica y no pegarse a las manos. Después de obtener la masa, la cubrimos con un paño limpio y la dejamos reposar en un lugar cálido durante 30-40 minutos, hasta que duplique su volumen.
Mientras tanto, nos ocupamos de las verduras. Lavamos bien las verduras bajo un chorro de agua fría, luego las pelamos con cuidado. Cortamos las verduras en rodajas finas o cubos, según las preferencias. El ajo se aplasta con un cuchillo o se pica finamente, asegurándonos de liberar sus intensos sabores. En un bol, mezclamos las verduras con sal, pimienta, pimentón y perejil fresco picado, asegurándonos de que todos los ingredientes estén bien incorporados.
Preparamos una bandeja redonda (de 32 cm de diámetro) o una rectangular (32 cm x 27 cm). Tomamos la masa fermentada y, con la ayuda de los dedos, la extendemos uniformemente en la bandeja, cubriendo bien el fondo y los bordes. Untamos la masa con un poco de aceite para evitar que las verduras se peguen y para añadir un toque de sabor. Colocamos las verduras sazonadas uniformemente sobre la masa, asegurándonos de que cada porción esté llena de sabor.
Después de disponer las verduras, introducimos la bandeja en el horno precalentado a 180 grados Celsius y horneamos durante aproximadamente 35-40 minutos, o hasta que los bordes se vuelvan dorados y crujientes. Una vez que la tarta está horneada, la sacamos del horno y la dejamos enfriar un poco. Se puede servir tanto caliente como fría, cortada en cuadrados o en porciones más pequeñas, según las preferencias. Esta receta ofrece una deliciosa mezcla de sabores, perfecta para cualquier ocasión, siendo una excelente opción para comidas familiares o reuniones con amigos.
Ingredientes: 500 g de harina, 25 g de levadura fresca o 1 sobre de levadura seca, 4 cucharadas de aceite de oliva, 50 g de manteca, 3 pimientos morrones en rodajas, 3 cebollas verdes picadas, 3 tomates maduros en rodajas, 1 diente de ajo machacado, perejil fresco picado, 1 cucharadita de pimentón dulce, sal y pimienta al gusto, aproximadamente 250 ml de agua (depende de la harina), 1 cebolla roja en rodajas, aceitunas al gusto.
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