Pizokel (variante dulce)
Desde el corazón de Transilvania llega una receta clásica, una deliciosa variación de los tradicionales papanasi. Esta receta ha sido heredada del cuaderno de mi abuela, quien, con una mano delicada, anotó los ingredientes con términos queridos de tiempos pasados, como "levadura" o "deka". Aunque los ingredientes son pocos, la receta es muy económica y extremadamente sabrosa, perfecta para momentos en los que queremos darnos un capricho con un postre auténtico.
Para comenzar, preparamos todo lo que necesitamos: un bol espacioso, harina, las dos cucharadas de azúcar en polvo y, por último, el agua que ponemos a hervir en una olla grande. Es importante organizarnos, porque una vez que comenzamos a trabajar con las patatas, no tenemos tiempo que perder; ¡se oxidan rápidamente! Pelamos las patatas con cuidado, luego las rallamos finamente o, para los más avanzados, usamos un procesador de alimentos. Aquí, la rapidez es esencial: las patatas deben ser bien exprimidas para eliminar la mayor cantidad de agua de la mezcla posible.
Inmediatamente después de exprimirlas, agregamos las dos yemas y el azúcar en polvo. Mezclamos rápidamente, pero sin preocuparnos demasiado si la mezcla no se vuelve perfectamente homogénea. A continuación, viene la harina, y ahora es el momento de poner nuestras manos a trabajar. Nuestras pequeñas manos transformarán esta mezcla en una masa pegajosa, pero agradable. Si es necesario, agregamos un poco más de harina hasta que la textura sea la deseada.
Mientras tanto, el agua en la olla ha comenzado a hervir. La sazonamos bien, y ahora estamos listos para formar los dumplings. Usamos una cuchara que sumergimos en el agua hirviendo, luego tomamos una porción de masa, moldeándola rápidamente entre nuestras palmas húmedas. Los dumplings redondos se dejan caer en el agua hirviendo, donde deben permanecer durante unos 10 minutos. En este tiempo, dirigimos nuestra atención a una sartén. Ponemos un poco de mantequilla y un poco de aceite, dejamos que se derrita, y cuando esté caliente, freímos el pan rallado hasta que adquiera un color dorado. Finalmente, espolvoreamos un poco de azúcar moreno y nuez molida para un sabor perfecto.
Cuando los dumplings suben a la superficie, sé que están listos. Con la ayuda de una espumadera, los sacamos y los rebozamos en el pan rallado caliente, que debe chisporrotear. Estas delicias se sirven mejor calientes, junto con crema agria, jarabe, mermelada o nueces picadas finamente. Su sabor se derrite en la boca, pero ten cuidado, porque cuando se enfrían, se vuelven más firmes, y eso sería una pérdida. Disfrútalos con placer, saboreando cada bocado, y recuerda las hermosas tradiciones de Transilvania!
Ingredientes: 500 g de patatas blancas, harinosas 2 yemas de huevo 150 - 200 g de harina 4-5 cucharadas de azúcar moreno de las cuales 2, en polvo 200 g de pan rallado Nuez (tanto molida como picada con un cuchillo) Crema agria y jarabe para cubrir