Mermelada de Calabacín
Para preparar una deliciosa mermelada de calabacín y naranja, comienza pelando los calabacines y quitándoles las semillas. Córtalos en cubos adecuados, teniendo en cuenta que durante el proceso de cocción, su volumen se reducirá casi a la mitad. Una vez que los calabacines estén cortados, colócalos en una olla grande, diseñada específicamente para hacer mermelada. Agrega azúcar sobre los calabacines y mezcla bien, para que el azúcar se distribuya uniformemente. Esta mezcla debe reposar durante 5-6 horas o, idealmente, de la noche a la mañana. Esto permitirá que los calabacines suelten su jugo y que el azúcar comience a derretirse, formando un jarabe natural.
Durante este tiempo, revuelve ocasionalmente para asegurar una disolución uniforme del azúcar. De esta manera, el sabor dulce de los calabacines se intensificará. Mientras tanto, prepara la naranja. Pélala y bátela hasta obtener una pasta fina. Alternativamente, puedes optar por usar solo el jugo, lo que contribuirá a obtener un jarabe claro y aromático. Agrega el puré de naranja o el jugo a la olla con calabacines y azúcar.
Después de combinar los ingredientes, coloca la olla a fuego medio y hierve la mezcla durante aproximadamente 30-45 minutos. Es esencial revolver constantemente para evitar que la mezcla se pegue al fondo de la olla y para asegurar una cocción uniforme. Aproximadamente 30 minutos después de haber comenzado a hervir, realiza una prueba de consistencia para verificar si el jarabe es lo suficientemente espeso. Esto se puede hacer dejando caer una cucharada de jarabe sobre un plato frío; si mantiene su forma, la mermelada está casi lista.
Cinco minutos antes de terminar la cocción, agrega ralladura de limón, opcionalmente, dependiendo de tus preferencias, para proporcionar un toque extra de acidez y frescura. Una vez que la mermelada haya alcanzado la consistencia deseada, viértela caliente en frascos esterilizados, asegurándote de que estén bien limpios para evitar la contaminación. Sella los frascos inmediatamente después de llenarlos y déjalos boca abajo sobre la tapa, envueltos en mantas, hasta que se enfríen completamente. Este método ayuda a crear un vacío, manteniendo la mermelada fresca durante mucho tiempo. Después de que se hayan enfriado, etiqueta los frascos y guárdalos en la despensa, listos para disfrutar en cualquier momento del año. Esta mermelada de calabacín y naranja añadirá un toque único y delicioso al desayuno o a los postres.
Ingredientes: -1 kg de calabacines, pelados y sin semillas -1 kg de azúcar - pulpa de 1 naranja o solo jugo, según preferencia -1/3 de cucharadita de ralladura de limón, opcional y según preferencia
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