Rollos de Pastelería
Saca la masa de la caja y déjala alcanzar la temperatura ambiente, especialmente si está congelada. Este paso es esencial para lograr una textura uniforme y facilitar su modelado. En la superficie de trabajo, espolvorea un poco de harina para evitar que la masa se pegue. Usando un rodillo, extiende la masa, teniendo cuidado de no hacerla demasiado delgada, ya que esto afectará su capacidad para crecer durante la cocción. Al mismo tiempo, la masa no debe quedarse con el grosor inicial, ya que en este caso, crecerá en exceso, resultando en rollos con una textura desigual.
Algunos chefs recomiendan engrasar los conos metálicos antes de usarlos, pero yo prefiero no hacerlo, ya que la masa contiene suficiente grasa para evitar que se pegue al molde. Una vez que la masa esté suficientemente estirada, usamos un cortador de pastelería o un cuchillo afilado para cortar tiras anchas de aproximadamente 2 cm. Cada tira de masa se toma una a la vez y se fija a la punta del cono metálico o al extremo del cilindro, que tiene una forma ligeramente cónica para facilitar la extracción del rollo.
Mis cilindros son muy viejos, fabricados en la época comunista a partir de una hoja de metal de 1 mm de grosor. Volviendo a las tiras de masa, tomamos cada tira y la envolvemos con cuidado alrededor del cono o cilindro metálico, asegurándonos de que la masa se superponga ligeramente a medida que avanzamos. Cuando llegamos al final de la tira, untamos un poco de agua en la parte de la masa que cierra la espiral, asegurándonos de dejar una porción de metal libre para poder maniobrar la forma.
Una vez que todos los conos o cilindros están llenos, los colocamos en una bandeja para hornear, con la punta presionada contra la bandeja. Otro paso importante es untar los rollos con un poco de agua, leche o una mezcla de huevo con agua, para darles un bonito color dorado al hornear. Luego se colocan en el horno a una temperatura de 190°C (375°F). Cuando los rollos han tomado un color dorado, los sacamos del horno con la ayuda de un paño de cocina, sujetamos un extremo de los conos metálicos y, con la otra mano, giramos suavemente la masa horneada, tirando de ella para sacarla del molde. Este paso requiere un poco de habilidad, pero con un poco de práctica, lograrás hacer rollos deliciosos y perfectamente horneados, listos para ser rellenos con lo que desees.
Ingredientes: 1 paquete de masa de hojaldre (2 hojas) conos o cilindros metálicos 3 cucharadas de harina para enharinar la superficie de trabajo
Etiquetas: harina recetas sin lactosa recetas vegetarianas