Naan
Para crear una masa perfecta, comenzamos por reunir los ingredientes necesarios en un bol de gran diámetro. Agregamos harina de alta calidad, sal y levadura. Es importante asegurarse de que la sal no entre en contacto directo con la levadura, ya que esta última puede ser inhibida y la masa no subirá adecuadamente. Por lo tanto, posicionamos la sal lejos de la levadura. Una vez que hemos completado este paso, añadimos gradualmente agua tibia y comenzamos a mezclar los ingredientes con nuestras manos. A medida que mezclamos, observamos cómo se forma una masa suave y pegajosa, llena de potencial.
Después de obtener una masa homogénea, añadimos semillas de comino y alcaravea, que proporcionarán un sabor distintivo y aromático a la masa. Continuamos amasando la masa, asegurándonos de que las semillas estén bien incorporadas. Una vez que la masa se vuelve elástica y suave, le damos forma de esfera hermosa. Colocamos esta esfera sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada y la dividimos en cuatro partes iguales. Cada trozo de masa se modela en pequeñas esferas, que se convertirán en la base de nuestras deliciosas preparaciones.
Cubrimos estas esferas de masa con un paño limpio y las dejamos crecer durante una hora a temperatura ambiente, en un lugar cálido, alejado de corrientes de aire. Este paso es esencial, ya que permite que la levadura actúe y la masa duplique su volumen. Una vez que han crecido, regresamos a la superficie de trabajo ligeramente enharinada, donde colocamos cada esfera de masa. Usando un rodillo enharinado, extendemos cada esfera en forma de círculo de aproximadamente 25 cm de diámetro, teniendo cuidado de que el resto de las esferas permanezcan cubiertas para no secarse.
Después de obtener los círculos de masa, los cubrimos nuevamente con un paño y los dejamos crecer durante 5 minutos. Este paso ayudará a lograr una textura ligera y esponjosa. Mientras tanto, preparamos nuestra sartén antiadherente, donde añadimos unas gotas de aceite de oliva, que extendemos uniformemente sobre la superficie de la sartén con la ayuda de un paño absorbente de papel de cocina. Ahora, estamos listos para hornear cada pieza de masa, teniendo cuidado de cocinarlas a fuego medio por ambos lados, para que logremos una corteza dorada y crujiente, así como un interior suave y esponjoso. Cada bocado será una explosión de sabores, y el plato final será realmente delicioso.
Ingredientes: - 480 g de harina blanca recién tamizada y además harina para enharinar la superficie de trabajo - 9 g de sal marina fina molida - 15 g de levadura fresca o 4,2 g de levadura seca - 300 ml de agua neutra al tacto (puede que necesite una cantidad mayor de agua) - 1 cucharadita de semillas de comino (Cuminum cyminum) - 1 cucharadita de semillas de alcaravea (Carum carvi) - 1 cucharada de aceite de oliva
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