Pan de Jengibre (II)
Rocíe la bandeja de hornear con agua, cúbrala con papel pergamino y engrase con mantequilla para evitar que el pan de jengibre se pegue. Este es el primer paso esencial para lograr un pastel perfecto y delicioso. En una olla, calienta la miel y el azúcar al fuego, revolviendo continuamente. Es importante vigilar el proceso de cerca, ya que la miel debe volverse líquida y el azúcar debe derretirse completamente, creando una base homogénea para la masa. Una vez que haya obtenido una composición uniforme, deje enfriar la mezcla.
En un tazón separado, cernir la harina con el polvo de hornear. Este paso asegurará una textura fina y aireada para el pan de jengibre. Agregue las almendras o avellanas, la sal y el resto de las especias, mezclando bien para combinar los ingredientes secos. Ahora es el momento de agregar la mezcla de miel y azúcar a la composición de harina. Amasa bien la masa sobre una superficie de trabajo hasta que se vuelva elástica y homogénea. Una vez que la masa esté lista, divídela en piezas adecuadas, luego extiende cada pieza entre dos hojas de papel pergamino con un rodillo hasta obtener una hoja gruesa de aproximadamente 3 mm.
Usando las formas deseadas, corta las figuras y colócalas ligeramente espaciadas en la bandeja preparada. Déjelas reposar durante aproximadamente 2 horas. Este tiempo de espera es crucial, ya que permite que el azúcar se una bien con la harina, lo que mejorará la textura y el sabor final. Antes de hornear, úntalas con agua, luego coloca la bandeja en el horno precalentado en la rejilla del medio durante 15-20 minutos a una temperatura de 160-180 grados Celsius. Tenga cuidado de no dejar que el pan de jengibre se oscurezca demasiado, ya que puede volverse amargo debido al contenido de sal.
Mientras tanto, prepare una mezcla de almidón disuelto en agua, que hervirá, revolviendo constantemente, hasta que comience a espesar. Unos minutos antes de sacar el pan de jengibre del horno, unte las figuras con esta mezcla para obtener un hermoso acabado brillante, similar al lacado. Después de sacar la bandeja del horno, tome inmediatamente las figuras y colóquelas en una rejilla para enfriar. Es esencial no dejarlas en la bandeja caliente, ya que esto puede llevar a un sabor amargo y a un cambio de color. Una vez enfriadas, puede dejarlas simples o decorarlas según su imaginación, utilizando glaseados de colores, caramelos u otros adornos, transformando así el pan de jengibre en verdaderas obras de arte culinarias. Esta receta no solo traerá alegría a sus seres queridos, sino que también se convertirá en una tradición agradable en su hogar.
Ingredientes: Para 120 piezas: -500 g de harina tipo 405 o 550 -100-150 g de almendras o avellanas finamente molidas, según preferencia -250 g de miel -125-250 g de azúcar blanco o moreno, al gusto -1/4 cucharadita de sal -1/2 cucharadita de cardamomo en polvo -1/2 cucharadita de clavos molidos -1 cucharadita de canela en polvo -1 cucharadita de levadura en polvo -mantequilla para la bandeja. Glaseado brillante: -100 ml de agua -1 cucharadita de almidón.
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