Frijoles machacados
A veces, cuando tengo una tarde más tranquila o sé que alguien se une a la mesa, preparo una olla de frijoles para hacer frijoles refritos. Siempre debo recordar poner los frijoles a remojar unas horas antes, de lo contrario pierdo el inicio y no estarán listos a tiempo. Si olvido, me salto este paso o los dejo toda la noche; no es una tragedia, solo hay que planear un poco. Esta receta es para cuando tienes ganas de algo simple y sustancioso, bueno incluso al día siguiente.
Info rápida
Tiempo total: 2,5-3 horas (incluyendo el remojo)
Porciones: 4-6
Dificultad: fácil a media
Ingredientes
500 g de frijoles secos (blancos, preferiblemente de grano pequeño o medio)
3 cebollas grandes (amarillas)
1 cabeza de ajo (8-10 dientes)
2 cucharadas de pasta de tomate
1 cucharadita de pimentón dulce
Sal, al gusto
Pimienta negra recién molida
Aceite de girasol (aproximadamente 80 ml para sofreír la cebolla)
Agua (para hervir y escurrir los frijoles)
Instrucciones
1. Pon los frijoles a remojar
Selecciono los frijoles, los enjuago bien y los cubro con agua fría. Si tengo tiempo, los dejo un mínimo de 6-8 horas o incluso toda la noche. Algunos frijoles flotan en la superficie, los tiro, no están buenos.
2. Hierve los frijoles, cambiando el agua
Escurro los frijoles remojados, los pongo en una olla grande con agua fresca y fría, sin sal. Los dejo hervir, luego tiro el agua y enjuago los frijoles con agua caliente. Vuelvo a hervir con otra agua; repito esta operación dos o tres veces, hasta que no se forme más espuma blanca en la superficie. Así son menos flatulentos y tienen un sabor más limpio.
3. Hierve hasta que estén tiernos
Después del último cambio de agua, agrego sal y dejo que los frijoles hiervan a fuego lento hasta que se puedan aplastar fácilmente entre los dedos. Dependiendo de la variedad y del tiempo que estuvieron en remojo, esto puede tomar entre 1 y 2 horas.
4. Escurre y tritura los frijoles
Cuando estén listos, escurro casi toda el agua, pero guardo una taza en caso de que necesite aligerar al final. Transferir los frijoles calientes a un tazón grande y los trituro con una batidora de mano o un mixer manual. Agrego la mitad del ajo triturado, sal y pimienta. Si la pasta está demasiado espesa, añado un poco del agua en la que hirvieron, para que quede suave, pero que aún se mantenga en el plato.
5. Sofríe la cebolla
Pelo la cebolla y la pico finamente, no demasiado gruesa. En una sartén grande caliento el aceite y agrego la cebolla. La dejo a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que se vuelva dorada, sin quemarse; esto toma unos 10-12 minutos. Cuando esté casi lista, agrego el pimentón y la pasta de tomate. Revuelvo de 1 a 2 minutos, luego agrego el resto del ajo triturado. Dejo un minuto más y apago el fuego.
6. Monta y sirve
Coloco los frijoles triturados en un tazón o en una fuente y los extiendo uniformemente. Encima, agrego la cebolla sofrita junto con el aceite aromático. Se sirve caliente o a temperatura ambiente.
Por qué hago esta receta a menudo
Los frijoles refritos se conservan bien en el refrigerador, se preparan baratos con ingredientes simples y son muy sustanciosos. La cebolla sofrita le da todo el encanto, y si se hace correctamente, no resulta pesada. Me gusta que funciona como un plato principal en días de ayuno, pero también como guarnición junto a carne si es necesario.
Consejos y variaciones
Consejos
- Si deseas que los frijoles queden más finos, utiliza la batidora de mano, no el triturador manual.
- El agua de cocción no se sala desde el principio, ya que endurece los frijoles. Agrega la sal al final.
- Si crees que la cebolla se dora demasiado rápido, baja el fuego; de lo contrario, se amarga.
- En algunos casos, los frijoles requieren un poco más de aceite de lo que parece “correcto”, especialmente si los quieres muy cremosos. Ajusta al gusto.
Sustituciones
- Puedes usar frijoles rojos o pintos, pero el sabor será ligeramente diferente y la textura más densa.
- Si no tienes pasta de tomate, puedes usar puré de tomate, solo cocínalo unos minutos en la sartén para que no esté ácido.
- Se puede usar aceite de oliva, pero tradicionalmente se usa de girasol.
Variaciones
- Para más sabor, puedes agregar 1-2 hojas de laurel o un poco de comino molido a la cebolla.
- Los frijoles triturados se pueden hacer más finos con un poco de aceite al mezclar, si no deseas usar agua.
- En algunas recetas, se añade un poco de jugo de limón o vinagre a la cebolla, para un ligero contraste ácido.
Ideas para servir
- Combina bien con encurtidos, especialmente pepinos o tomates verdes.
- Como guarnición para salchichas, albóndigas de ayuno o chuleta.
- Sobre pan tostado, como aperitivo frío.
Preguntas frecuentes
1. ¿Por qué es necesario cambiar el agua al hervir?
Para reducir el sabor intenso y el efecto de flatulencia. Cambiar el agua elimina las sustancias que hacen que los frijoles sean “pesados”.
2. ¿Puedo usar frijoles enlatados?
Sí, pero la textura no será tan cremosa y el sabor será ligeramente diferente. No necesitan cocción adicional, solo enjuaga bien los frijoles.
3. ¿Qué hago si los frijoles quedan demasiado secos?
Agrega un poco del agua en la que hirvieron, hasta alcanzar la consistencia deseada.
4. ¿La cebolla debe ponerse encima mientras está caliente?
Se puede poner en cualquier momento, pero si la pones caliente, el aceite se infiltra un poco en la pasta y le da más sabor.
5. ¿Se pueden congelar los frijoles triturados?
Sí, se conservan bien en el congelador, pero después de descongelarlos puede que necesiten ser mezclados un poco con la batidora si se separan.
Valores nutricionales (por porción, estimado para 6 porciones)
Calorías: 330
Proteínas: 13 g
Carbohidratos: 50 g
Grasas: 9 g
Es rica en fibra y proteínas vegetales, con un índice glucémico moderado. Si se consume con encurtidos, la digestión es más fácil. El aceite y la cebolla añaden algunas grasas adicionales.
Conservación y recalentamiento
Los frijoles refritos se conservan en el refrigerador de 3 a 4 días, cubiertos. La cebolla se puede agregar antes de servir, si deseas que permanezca crujiente. Se recalientan a fuego bajo o en el microondas, con un poco de agua si se ha secado. Si deseas congelarlos, ponlos sin la cebolla encima, para una mejor textura al descongelar.
Ingredientes: 500 g de frijoles, 3 cebollas grandes, 1 cabeza de ajo, 2 cucharadas de pasta de tomate, sal, pimienta, pimentón, aceite
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