Espinacas con Bacon y Queso, al Horno
Para hacer un plato delicioso, comienza dorando tiras de kaiser o tocino en una cucharada de aceite caliente. Este paso añadirá un sabor sabroso al plato, así que asegúrate de que se vuelvan crujientes y doradas. Una vez que el tocino esté cocido, añade la cebolla finamente picada. Continúa salteando la mezcla hasta que la cebolla se vuelva translúcida, liberando su aroma tentador. Al final de este paso, añade el ajo machacado y déjalo cocinar por un minuto más, luego aparta la mezcla para que se enfríe un poco.
En otra olla, prepara la salsa bechamel. Comienza derritiendo la mantequilla a fuego medio y añade la harina, revolviendo constantemente para evitar grumos. Después de unos minutos, cuando la harina se vuelva ligeramente dorada, comienza a añadir la leche gradualmente, continuando con la mezcla. Deja que la salsa hierva a fuego lento, revolviendo frecuentemente, hasta que espese a la consistencia de una crema más espesa. Sazona la salsa con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada, al gusto, para darle un sabor extra. Aparta la salsa bechamel.
Si prefieres usar espinacas frescas, infúndelas durante unos minutos en agua hirviendo con sal, para que se ablanden un poco. Después de que se ablanden, escúrrelas y enjuágalas inmediatamente con agua fría para mantener su color vibrante. Asegúrate de escurrirlas bien y luego pícalas finamente. Si optas por espinacas congeladas, déjalas descongelar en un colador y escurre el exceso de agua.
Ahora estás listo para ensamblar el plato. En un recipiente resistente al calor, extiende una capa uniforme de puré o pasta de tomate sobre toda la superficie, que añadirá un sabor agridulce. Encima de esto, coloca uniformemente las espinacas picadas, cubriendo bien toda la bandeja. Distribuye la mezcla con kaiser o tocino cocido, asegurándote de que esté distribuido uniformemente. Espolvorea la mitad del queso rallado sobre la mezcla, que se derretirá y creará una deliciosa costra. Vierte la salsa bechamel sobre todo, nivelándola con una espátula. Finalmente, espolvorea el resto del queso rallado, dando al plato una apariencia apetitosa.
Hornea en un horno precalentado a 180 grados Celsius durante unos 20 minutos o hasta que el queso de arriba esté derretido y dorado. Una vez que el plato esté listo, sácalo del horno y sírvelo inmediatamente, ya sea como guarnición o como plato principal, para disfrutar de todos los sabores y texturas deliciosas. ¡Esta receta seguramente traerá alegría a tus comidas!
Ingredientes: - 200 g de kaiser / bacon, cortado en tiras de aproximadamente 1 cm de ancho - aceite - 1 cebolla pequeña, picada finamente - 2-4 dientes de ajo, triturados - 2 cucharadas de harina - 1 cucharada de mantequilla - aproximadamente 500 ml de leche - sal - pimienta, recién molida - nuez moscada en polvo, al gusto - 400 g de espinacas frescas / congeladas - 200 ml de salsa de tomate espesa (puré / pasta) - 250 - 350 g de queso rallado
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