Pavo Relleno con Castañas
El pavo se limpia con mucho cuidado, asegurándonos de que se eliminen todas las plumas restantes y se corten las puntas y espolones de las alas. Luego, se coloca en una olla grande, lo suficientemente profunda como para sumergirlo completamente en la marinada. Elegir las hierbas es un paso crucial en la preparación de este plato, y la combinación de hierbas influirá profundamente en el sabor de la carne. Una excelente selección podría incluir tomillo, romero, salvia y eneldo. Estas hierbas se trituran lo más finamente posible y se mezclan con sal, pimienta, ajo picado, pimentón dulce o ahumado y, si se desea, un poco de cebolla seca. La mezcla resultante se añade a cuatro litros de leche, creando así una marinada rica y espesa. Vertemos esta salmuera sobre el pavo en la olla, asegurándonos de que esté completamente cubierto, luego cubrimos la olla con una tapa y la ponemos en el refrigerador para marinar durante 24 horas.
Antes de sacar el pavo de la marinada, nos preparamos para su relleno. Tomamos las castañas, las lavamos bien y las marcamos con un cuchillo en 2 o 3 lugares, teniendo cuidado de no cortarnos. Este marcado es importante porque permite que el vapor salga durante el asado. Las castañas se colocan en una bandeja cubiertas con agua y se dejan reposar durante 10-15 minutos. Después de escurrir el agua, las llevamos al horno a una temperatura media, aproximadamente de 20 a 30 minutos, hasta que la cáscara comience a agrietarse ligeramente. Al sacarlas del horno, preparamos una toalla húmeda en la que las cubrimos inmediatamente, facilitando así la posterior limpieza.
Después de unos minutos de vapor en la toalla, las castañas se pelan mucho más fácilmente. Una vez peladas, las picamos finamente o las pasamos por un procesador de alimentos para obtener una consistencia fina. Mientras las castañas se asan, derretimos mantequilla en una sartén, añadiendo carne de cerdo picada, que freímos bien, sazonando al gusto con sal, pimienta y, si se desea, nuez moscada. Una vez que la carne está cocida, la mezclamos con las castañas asadas y la trituramos un poco más para obtener un relleno homogéneo.
Este relleno se introduce con cuidado en la piel del pavo, abriéndola ligeramente en la zona del pecho para crear un espacio generoso. Al final, cosemos la piel para evitar que el relleno se escape en la bandeja durante el asado. En una bandeja grande, añadimos manteca de cerdo o aceite de oliva en el fondo y colocamos el pavo. Cubrimos con papel de aluminio o papel de hornear y lo metemos en el horno. Un pavo de este tamaño requerirá entre 2.5 y 3 horas de cocción. Cuando esté casi listo, retiramos el papel de aluminio y untamos el pavo con la salsa de la bandeja, dejándolo dorar durante unos minutos. Es importante mantener un ojo atento sobre él, ya que puede dorarse demasiado rápido.
Después de que el pavo esté perfectamente dorado, lo sacamos a una fuente y lo decoramos bien, según las preferencias. Servimos el pavo con una salsa de arándano o cereza, una salsa de rábano picante o una salsa bechamel hecha con el líquido escurrido de la bandeja en la que se asó. Este plato seguramente traerá alegría a la mesa festiva, siendo no solo sabroso, sino también un verdadero festín visual.
Ingredientes: 1 pavo (el mío pesaba 5 kg) 150 g de carne de cerdo molida 500 g de castañas con cáscara 100 g de mantequilla pimienta, sal, pimentón al gusto 5-7 dientes de ajo nuez moscada (opcional) patata (opcional) 4 l de leche hierbas aromáticas de tu elección manteca vino blanco 150 ml
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