Tarta de frutas
¿Recuerdas cuando te pones a cocinar y, justo cuando crees que todo va sobre ruedas, te das cuenta de que metiste la masa en el molde demasiado rápido y se ha encogido al hornearse? A mí me pasó así la primera vez con esta tarta de frutas. Estaba a las prisas, los niños gritaban de hambre y yo pensaba que no podía ser tan difícil: hojaldre, crema, unas frutas. Pero no, cada etapa tiene sus pequeños trucos. No tenía ninguna legumbre a mano (es decir, ni siquiera esos granos de frijol), así que la base se me levantó en el centro como si quisiera volar del molde. Ahora no tengo prisa, me tomo mi tiempo, y – ¡sorpresa! – justo esa es la magia de la receta, dedicar un poco de atención a lo que haces, no correr con las bandejas por la casa.
Dicho esto, la receta se ha convertido en una de las más frecuentes en mi casa. Y tiene su razón, porque es rápida (con hojaldre congelado va muy rápido), no necesitas amasar la masa, y el resultado siempre es bueno, sin importar qué frutas tengas en el congelador.
Información rápida (no me complico con cifras fijas, pero así es como lo hago):
Tiempo total: unos 50 minutos, incluyendo enfriamiento y refrigeración
Porciones: alrededor de 8 porciones grandes (depende de cómo cortes, sinceramente)
Dificultad: fácil a medio (si sabes cómo colocar el hojaldre en el molde y mezclar la crema sin cortarla)
Por qué hago esta receta a menudo
¿Sinceramente? Porque siempre tengo una hoja de hojaldre en el congelador. Es esa cosa que metes en el carrito del supermercado, dices que no la necesitas, pero te salva cuando te sorprenden visitas o tienes antojo de algo dulce y rápido. Además, a los niños les encanta todo lo que es cremoso y con frutas, y no tengo que lidiar con bases complicadas. Todos están contentos. Es el tipo de postre que no requiere grandes talentos, solo un poco de atención y paciencia al enfriar (eso me parece lo más difícil, resistirme a lanzarme sobre la tarta caliente). Además, va bien con cualquier fruta: en verano, frutas frescas; en invierno, lo que tengas en el congelador. Es buena tanto como pastelito con café, como postre después de la comida.
Ingredientes – con el rol de cada uno, para que quede claro para qué sirve cada uno
400 g de hojaldre congelado (te facilita la vida, no tienes que hacer masa desde cero, y da el crujiente que queremos)
400 g de leche (para la crema base; yo uso leche con 3,5% de grasa, para que quede más cremosa)
200 ml de nata líquida (yo uso sin azúcar, la bato y la agrego al final a la crema – da volumen y suavidad)
3 huevos enteros (hacen que la crema esté "unida" y más rica, no solo como un pudding barato)
2 cucharadas de almidón de maíz (maizena – para espesar la crema, para que se mantenga bien en la tarta)
100 g de azúcar (normalmente uso azúcar granulada; si las frutas son muy dulces, reduzco un poco, pero la crema debe ser dulzona)
Esencia de vainilla (yo echo "a ojo" unas 1-2 cucharaditas, para dar aroma, especialmente si la leche es normal)
Frutas (unos 300-400 g, frescas o congeladas – frambuesas, arándanos, fresas, duraznos; de hecho, lo que tengas en casa. En la crema pongo una parte triturada, el resto encima)
Mantequilla para engrasar el molde (no mucho, solo para que no se pegue nada)
Harina para enharinar el molde y extender la masa (de lo contrario se pega, al menos creo yo)
Modo de preparación
1. Lo primero, descongela la masa. Si la metes directamente del congelador al molde, se queja, se rompe, así que déjala a temperatura ambiente durante media hora, en su embalaje o sobre una superficie limpia. No fuerces, se agrieta.
2. Extiende el hojaldre sobre una mesa espolvoreada con un poco de harina. No te pongas a estirarlo como si fuera pizza, porque quieres mantener las capas, solo un poco para que quede uniforme y que quepa en el molde (normalmente, un molde de tarta de 28 cm es perfecto). Si tienes un molde más pequeño, corta los bordes y hornéalos por separado, salen buenos palitos para picar.
3. Toma el molde y engrásalo con mantequilla, pero no te excedas. Enharina (echa un poco con la mano y luego sacude el exceso). Si tienes papel de hornear, puedes saltarte la harina, también funciona. Coloca el hojaldre en el molde, presiona suavemente los bordes con los dedos, luego pincha la base con un tenedor por todas partes. No escatimes en pinchar, realmente ayuda a que no se infle.
4. Para que la masa no suba como un colchón, yo coloco encima un papel de hornear y, si tengo, echo algunos granos de frijol o arroz viejo (no se cocinan, solo mantienen la presión). Antes nunca tenía, pero una vez me desperté con la base inflada como un cojín. Así que vale la pena.
5. Mete el molde en el horno precalentado a 190°C (calor arriba-abajo, sin ventilador, si tienes eso), durante unos 18-20 minutos, hasta que veas que empieza a dorarse por los bordes. No lo dejes mucho tiempo, para que no se convierta en piedra.
6. Saca el molde, quita los granos y el papel y deja hornear 5 minutos más para que la base se dore un poco (de lo contrario queda blanda, a mí me ha pasado que no se hornea bien por abajo y es una pena). Al final, deja que la base se enfríe a temperatura ambiente. Si pones la crema sobre la base caliente, la tarta queda empapada.
7. Mientras se enfría la base, ocúpate de la crema. Calienta la leche en una cacerola de fondo grueso (ideal, para que no se pegue). No dejes que hierva del todo, solo que esté muy caliente y "burbujee".
8. En un bol grande, bate los huevos con el azúcar (con un batidor o una batidora, como te convenga). Agrega el almidón y sigue batiendo, hasta que no veas grumos y la mezcla esté brillante.
9. Cuando la leche esté caliente, toma un cucharón y vierte un poco sobre la mezcla de huevos – unas 2-3 cucharadas, mezcla bien, para templar los huevos. Luego vierte todo de nuevo sobre la leche, mientras mezclas continuamente (si lo pones todo de una vez, puedes hacer tortilla, y no es lo que queremos).
10. A fuego medio-bajo, mezcla continuamente con el batidor, durante unos 3-4 minutos. Verás cuando la crema empiece a espesar y aparezcan las primeras burbujas. Cuando tenga la textura de un pudding, retira la olla del fuego. Si se ha pegado al fondo, no te desesperes, pásala por un colador fino, deshazte de los grumos.
11. Deja que la crema se enfríe bien – la primera vez me apresuré y la nata se derritió cuando la añadí. Lo ideal es dejarla en el frío al menos media hora.
12. Bate la nata (sin azúcar, repito, porque si no sale un bombón de dulce), hasta que esté bastante firme, pero no batida como mantequilla. Incorpora la nata a la crema fría, con una espátula, con movimientos suaves. Agrega también la esencia de vainilla al gusto.
13. Divide la crema en dos. En una de las mitades, tritura unas 100 g de frutas (creo que puedes poner más si quieres un sabor más intenso) y vierte también el jugo que suelten las frutas (si usas congeladas). Mezcla bien.
14. Montaje: sobre la base enfriada vierte la crema con frutas, alisa. Coloca el resto de las frutas troceadas (enteras o en rodajas), luego encima el resto de la crema simple. Alisa de nuevo.
15. Lleva todo a la nevera durante al menos 2 horas, cubierto con film para que no coja olores del frigorífico o se seque la crema. Solo después puedes decorar con frutas frescas, si te apetece (o directamente al servir).
Consejos, variaciones e ideas de presentación
Consejos útiles:
– No escatimes en pinchar la masa antes de hornear. Si olvidas hacerlo, tendrás un globo de hojaldre, no una base de tarta.
– La crema debe estar completamente fría cuando añadas la nata, de lo contrario se cortará o saldrá líquida.
– Si no tienes granos de frijol/arroz para hornear a ciegas, coloca otro molde encima. Yo improvisé así cuando estaba en la cabaña, sin nada en la dotación.
– Para mayor estabilidad (para que aguante al cortar), puedes añadir una hoja de gelatina hidratada y derretida, pero a mí me gusta que quede esponjosa.
– Evita poner frutas con demasiada agua (sandía, naranjas), porque sueltan jugo y empapan la tarta.
Sustituciones y adaptaciones:
– Sin gluten: usa hojaldre sin gluten (lo encuentras en las secciones especiales), y almidón de maíz 100% puro.
– Leche vegetal: también sirve con leche de almendras o avena en la crema, pero que sea sin sal y sin azúcar.
– Nata: si no tienes o no quieres, también puedes usar yogur griego para una crema más ligera (pero se vuelve más ácida).
– Sin huevos: no lo he probado, pero creo que puedes intentar con polvo de huevo vegano o una mezcla de almidón y aquafaba (agua de garbanzos).
– Azúcar: puedes usar edulcorante si es necesario, aunque la textura variará un poco (yo he probado con xilitol, queda bien).
Variaciones:
– También puedes hacer la tarta mono: crema solo de vainilla, sin capa de frutas trituradas, solo con frutas encima.
– Para una versión "de lujo", añade ralladura de limón a la crema, o una pizca de canela si usas frutas del bosque.
– Si quieres más "sorpresa", carameliza unas rodajas de manzana y colócalas encima.
– Puedes intentar hacer mini tartas, en moldes pequeños, con el mismo procedimiento, solo que acortas el tiempo de horneado.
Presentación:
– Va mejor fría, después de estar en la nevera, con frutas frescas encima y – para mí es imprescindible – con unas hojas de menta si tengo en la maceta.
– Por la mañana con café, de postre al mediodía, o en un picnic, cortada en trozos (solo lleva un tenedor, de lo contrario comes con la mano y te ensucias los codos).
– Si es para visitas, se ve bien espolvoreada con un poco de azúcar glas.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar otro tipo de base, no hojaldre?
Claro, también sirve con base de tarta clásica, quebradiza, pero es más trabajo: mantequilla, harina, huevo, azúcar, amasar, dejar enfriar. Yo elijo hojaldre por rapidez, pero si tienes ganas de un extra crujiente y quieres personalizar, hazlo desde cero.
2. ¿Puedo poner solo frutas frescas, no congeladas?
Sí, absolutamente. En verano, cuando hay buena frambuesa y arándanos, solo pongo frescas. Con congeladas sale igual de sabroso, solo asegúrate de escurrirlas antes, de lo contrario mojan la crema.
3. ¿Qué hago si se corta la crema?
Si se cortó al incorporar la nata, generalmente es porque la crema estaba caliente. Intenta batirla un poco con una batidora fría, a veces se "reconcilia". Si no, puedes usarla como salsa sobre helado, no se desperdicia nada.
4. ¿Cuánto tiempo aguanta en la nevera?
2-3 días aguanta sin problemas, cubierta, pero después del día 2 la base empieza a ablandarse. No recomiendo mantenerla más tiempo.
5. ¿Puedo añadir chocolate a la crema?
Sí, si quieres una versión de chocolate, derrite unos 80 g de chocolate blanco o con leche y mézclalo en la crema caliente, antes de añadir la nata. Cambia totalmente el sabor, pero es otra historia.
6. Si no tengo almidón, ¿con qué puedo espesar la crema?
También sirve con harina (2-3 cucharadas, cernida bien), pero la crema sale más "pesada". O puedes usar pudding de vainilla en sobre, pero prefiero el almidón simple, la composición es más limpia.
Valores nutricionales (estimados, porque no soy nutricionista, pero así sale por porción):
Una porción de 8 tiene alrededor de 320-350 kcal, con 18-20 g de carbohidratos, 16-18 g de grasas (de la nata, huevos, hojaldre), 5-6 g de proteínas. El azúcar está por debajo de 15 g/porción si no exageras con las frutas o el azúcar añadido. La crema tiene grasa de la nata y los huevos, así que no es la más dietética, pero tampoco es una bomba. Si eliges versiones más ligeras (yogur en lugar de nata, leche vegetal), baja unas 20-30 kcal/porción. Las frutas aportan fibra, vitaminas, pero la base de hojaldre es claramente la parte más "pesada". Aun así, una vez cada pocas semanas, no le hace daño a nadie. Es el postre clásico para compartir con la familia en la mesa, no en una dieta estricta.
Cómo conservar y recalentar
Esta tarta debe guardarse en la nevera, cubierta con film o en un recipiente, para que no coja olores. Hasta 3 días aguanta bien, pero la base se vuelve más blanda con el paso de los días. Mi consejo: corta solo lo que vayas a comer, el resto déjalo entero, se conserva mejor. No se recalienta (no es una empanada de queso), se come solo fría. Si quieres darle un toque de frescura después de dos días, puedes añadir frutas frescas encima antes de servir. Si has hecho mini tartas, se conservan mejor cada una por separado, no apiladas. Eso es todo, no tiene más complicaciones.
Ingredientes: 400 g de masa de hojaldre congelada 400 g de leche 200 ml de nata 3 huevos 2 cucharadas de almidón 100 g de azúcar esencia de vainilla frutas
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