Mermelada de grosellas con lavanda - Provenza
Mermelada de grosellas con lavanda - una encantadora combinación de sabores que te lleva a un viaje sensorial. Esta receta no solo deleitará tus papilas gustativas, sino que también transformará una comida sencilla en un festín memorable. Además, la lavanda añade una nota floral única, convirtiendo cada tarro en un tesoro fragante. ¡Descubramos juntos cómo hacer esta delicia, paso a paso!
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Número de porciones: 4 tarros de 400 g
Ingredientes:
- 1 kg de grosellas frescas
- 1 kg de azúcar
- 2-3 ramitas de lavanda (preferiblemente frescas, pero también se pueden usar secas)
- 100 ml de agua
Un toque de historia:
La mermelada de grosellas es una receta tradicional, popular en muchas partes del mundo, debido a la versatilidad de estas frutas y a los sabores que pueden ofrecer. La combinación con lavanda es más reciente, pero ha ganado rápidamente popularidad gracias a su fragancia refinada y a los beneficios aromaterapéuticos de la lavanda, conocida por sus propiedades calmantes. Esta mermelada no solo realza los postres, sino que también se puede usar en platos salados, añadiendo una nota sorprendente.
Paso a paso para una mermelada perfecta:
1. Preparación de las grosellas:
Comienza limpiando las grosellas de los tallos y los moños. Este paso puede parecer tedioso, pero es esencial para obtener una mermelada fina. Lávalas bien en 2-3 aguas para eliminar cualquier impureza. Déjalas escurrir en un colador.
2. Preparación de la pasta de grosellas:
Después de que las grosellas se hayan escurrido, añade el azúcar sobre ellas. Esto ayudará a extraer el jugo de las frutas. Utiliza un procesador de alimentos para convertir las grosellas y el azúcar en una pasta homogénea. Asegúrate de que no queden trozos grandes, ya que queremos una textura fina para la mermelada.
3. Infusión de la lavanda:
En una olla, vierte los 100 ml de agua y añade las ramitas de lavanda, que han sido lavadas previamente. Coloca la olla a fuego medio y deja que la lavanda hierva durante 2 minutos. Esto liberará su delicada aroma en el agua, creando una base fragante para nuestra mermelada.
4. Cocción de la mermelada:
Añade la pasta de grosellas a la olla, revolviendo bien para combinar los sabores. Deja que la mezcla hierva a fuego medio, revolviendo ocasionalmente. Es importante retirar la espuma que se forma en la superficie; esto ayudará a obtener una mermelada clara y brillante. Continúa hirviendo hasta que la mermelada alcance la consistencia deseada, generalmente entre 15 y 30 minutos, dependiendo de tus preferencias.
5. Embotellado de la mermelada:
Una vez que la mermelada haya alcanzado la consistencia ideal, apaga el fuego y déjala enfriar durante unos minutos. Retira las ramitas de lavanda, luego vierte la mermelada en tarros esterilizados. Asegúrate de cerrarlos herméticamente para preservar el aroma y la frescura.
Sugerencias de servicio:
La mermelada de grosellas con lavanda combina perfectamente con quesos finos como brie o cheddar, pero también se puede usar como cobertura para yogur o panqueques. Además, se puede añadir a pasteles o tostadas para un extra de sabor. Te recomiendo servirla con una taza de té de lavanda para intensificar el aroma floral.
Consejos útiles:
- Si deseas un aroma más intenso de lavanda, no dudes en añadir algunas ramitas adicionales durante la preparación.
- Puedes experimentar con otras frutas, añadiendo duraznos o albaricoques a la pasta para obtener una mermelada diversificada e interesante.
- Asegúrate de que los tarros estén bien esterilizados (puedes hacerlo hirviéndolos o en el horno) para prevenir cualquier contaminación.
Información nutricional:
Esta mermelada es una fuente de vitaminas y antioxidantes, con un alto contenido de vitamina C de las grosellas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, debido a su alto contenido de azúcar, debe consumirse con moderación, especialmente para aquellos que controlan su ingesta de calorías.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar grosellas congeladas? Sí, pero asegúrate de descongelarlas completamente antes de usarlas.
- ¿Cómo puedo saber si la mermelada está lista? Puedes hacer la prueba del plato: pon una gota de mermelada en un plato frío e inclina el plato. Si la gota se mantiene en su lugar, la mermelada está lista.
- ¿Se puede congelar la mermelada? Se recomienda conservarla en tarros en el refrigerador, pero si deseas congelarla, asegúrate de hacerlo en un recipiente hermético.
Ahora que tienes toda la información necesaria, ¡es hora de reunir los ingredientes y disfrutar de este proceso creativo! La mermelada de grosellas con lavanda no es solo una receta, sino una experiencia culinaria que deleitará no solo a ti, sino también a tus seres queridos. ¡Feliz cocina!
Ingredientes: 1 kg de grosellas, 1 kg de azúcar, 2-3 ramitas de lavanda, 100 ml de agua