Aperitivo de Calabacín II
Para preparar un delicioso gratín de calabacín, comienza por lavar y pelar el calabacín. Córtalo en cubos de tamaño uniforme para que se cocine de manera uniforme. En una sartén, añade 1/2 cucharadita de aceite de oliva y una pizca de sal. Coloca el calabacín picado en la sartén a fuego lento, asegurándote de saltearlo bien, revolviendo de vez en cuando. Este proceso tomará aproximadamente 10-15 minutos, y el objetivo es ablandarlo completamente, convirtiéndose así en el ingrediente principal de nuestro plato.
Una vez que el calabacín se haya ablandado, retíralo de la sartén y déjalo a un lado. En la misma sartén, prepara un sémola de agua y sémola. Hierve la mezcla durante 10 minutos hasta que se convierta en una composición espesa. Una vez que la sémola esté lista, retírala del fuego y añade los cubos de calabacín, la mozzarella cortada en trozos pequeños y el parmesano rallado. Mezcla bien todos los ingredientes para que los sabores se combinen perfectamente.
Para formar el gratín, engrasa un molde para tarta o muffins con aceite o agua fría por dentro. Llena el molde con la mezcla de sémola y calabacín, asegurándote de distribuirlo uniformemente. Luego, engrasa otro molde o un vaso por fuera con aceite o agua fría y colócalo cuidadosamente sobre el relleno en el primer molde. Este truco ayudará a mantener la forma durante el enfriamiento. Deja enfriar el plato en el refrigerador durante al menos una hora para que se endurezca.
Cuando se haya enfriado, retira el gratín de los moldes. Da la vuelta al molde base y retíralo con cuidado, utilizando una cuchara para ayudar al proceso si es necesario. Luego, invierte el plato sobre una bandeja y quita el molde superior.
Mientras el gratín se enfría, puedes preparar una deliciosa guarnición con rodajas finas de calabacín. Corta el calabacín en rodajas y fríelas sin aceite en una sartén antiadherente o en una parrilla hasta que se doren ligeramente. Dales la vuelta al otro lado y espolvorea cada rodaja con una cucharadita de parmesano rallado u otro tipo de queso. Cuando el queso comience a derretirse, las rodajas están listas.
Usa estas rodajas para decorar cada porción de gratín, añadiendo algunos cubos de pimiento rojo para un toque extra de color. Puedes experimentar con varios rellenos, como cubos de pechuga de pollo empanada, albóndigas, filetes de pescado hervido o incluso camarones.
La presentación es esencial; no saques el gratín del molde hasta justo antes de llevarlo a la mesa, para evitar dañar su apariencia. Puedes recalentar en la parrilla, pero con cuidado, para no derretir el queso. Es mejor servirlo frío o a temperatura ambiente, acompañado de una salsa caliente de queso y crema agria, para un contraste perfecto de texturas y sabores. Este plato es ideal como aperitivo o plato principal, trayendo alegría a cualquier comida.
Ingredientes: Para la base: 300 ml de agua, 2 cucharadas de sémola, 1 calabacín en cubos, 1/2 cucharadita de aceite, mozzarella, parmesano, sal, pimienta. Para el relleno: calabacín, parmesano, eneldo, pimiento rojo.
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