Frijoles machacados
Los frijoles son un ingrediente esencial en la cocina rumana, y la receta de frijoles batidos es una verdadera delicia que merece ser preparada con cuidado. Comenzamos por dejar los frijoles en remojo durante un mínimo de 12 horas, preferiblemente durante la noche, en agua fría. Este paso es crucial, ya que ablanda el grano y reduce el tiempo de cocción, haciéndolo más digestible. Después de que los frijoles han estado en remojo, desechamos el agua y los colocamos en una olla con agua fría y limpia para hervir.
En otra olla, preparamos agua caliente, ya que es importante cambiar el agua dos veces durante la cocción. Cuando los frijoles comienzan a hervir, los dejamos cocinar durante unos minutos y luego cambiamos el agua. Repetimos esta operación dos veces más para asegurarnos de que los frijoles se vuelvan suaves y agradables al gusto. En el último agua, añadimos las verduras limpias y lavadas: zanahorias, perejil, apio y una cebolla. También agregamos algunas hojas de laurel y una pizca de sal. Dejamos que todo hierva a fuego lento hasta que el grano de frijol se agriete y se vuelva suave.
Una vez que los frijoles están cocidos, retiramos las verduras de la olla y escurrimos bien los frijoles, transfiriéndolos a un tazón grande. Usando una licuadora, hacemos puré los frijoles hasta alcanzar la consistencia deseada. Personalmente, me gusta dejar algunos trozos pequeños para la textura, así que no lo transformamos completamente en pasta. Luego, añadimos sal y pimienta al gusto, así como aceite de oliva, homogeneizando bien la mezcla. Finalmente, incorporamos el ajo machacado, que le dará un sabor aromático e intenso al plato.
En una sartén, calentamos unas cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla picada. Cuando la cebolla se vuelve translúcida y comienza a adquirir un ligero tono dorado, añadimos la pasta de tomate. Mezclamos bien y dejamos que la mezcla se enfríe un poco para combinar los sabores.
Una vez que todos los ingredientes están preparados, distribuimos los frijoles en tazones y los cubrimos con la cebolla sofreída. Esta combinación no solo es deliciosa, sino también nutritiva. Sirva con un chorrito de aceite de oliva y, si lo desea, con una rebanada de pan fresco al lado. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 1 kg de frijoles secos, 5-6 cebollas grandes, 1 cabeza de ajo saludable o incluso más, al gusto, pasta de tomate, una raíz de cada una de chirivía, apio, zanahoria, 2 hojas de laurel, sal, pimienta, aceite