Pizza al horno
Pizza al horno con champiñones y salami - una receta familiar que combina tradición con un sabor exquisito
¿Quién no recuerda con cariño los momentos pasados en la cocina de los padres, cuando el delicioso aroma de los platillos llenaba el aire? Esta receta de pizza al horno con champiñones y salami es un recuerdo vivo de la infancia, una receta que robé de mi madre y que ahora quiero compartir con ustedes. Es una receta sencilla, pero con un sabor extraordinario, perfecta para una comida en familia o para una noche con amigos.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Número de porciones: 8
Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina de trigo (elige una harina de buena calidad para una masa esponjosa)
- 3 cucharadas de aceite de oliva (para un toque extra de sabor)
- 1 huevo (para dar elasticidad a la masa)
- 100 ml de leche tibia (no caliente, para activar la levadura)
- Una pizca de azúcar (ayuda a activar la levadura)
- 25 g de levadura fresca (o 7 g de levadura seca)
Para el topping:
- 1 cebolla mediana (elige una cebolla dulce para un sabor más agradable)
- 2-3 cucharadas de aceite (para sofreír)
- 400 g de champiñones en conserva o frescos (los champiñones frescos aportan un sabor más intenso)
- 250 g de salami (elige un salami de calidad, preferiblemente uno con un sabor más picante)
- 200 ml de salsa de tomate (puede ser también salsa para pizza)
- 200 g de queso cottage o mozzarella rallada (la mozzarella se derrite mejor y ofrece una textura cremosa)
- 1 huevo (para unir los ingredientes en la parte superior)
Instrucciones
1. Activar la levadura: En un tazón pequeño, mezcla la levadura fresca con una pizca de azúcar hasta que se forme una pasta. Agrega la leche tibia y mezcla bien. Deja reposar unos minutos, hasta que se formen burbujas en la superficie. Este paso es esencial para activar la levadura y obtener una masa esponjosa.
2. Preparar la masa: En un bol grande, tamiza la harina y haz un hueco en el centro. Vierte la mezcla de levadura, el huevo y el aceite. Amasa todo junto hasta obtener una masa homogénea y elástica. Si la masa está demasiado pegajosa, agrega un poco más de harina. Cubre el bol con un paño limpio y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 30 minutos, o hasta que duplique su volumen.
3. Preparar el topping: Mientras la masa reposa, pela la cebolla y córtala en cubitos. En una sartén, calienta 2-3 cucharadas de aceite y sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente. Si usas champiñones frescos, límpialos y córtalos en rodajas antes de agregarlos a la sartén. Sofríe los champiñones junto con la cebolla durante 5-7 minutos. Agrega el salami cortado en rodajas y continúa sofriendo durante 5 minutos más. Retira la sartén del fuego y deja enfriar.
4. Montar la pizza: Precalienta el horno a 200°C. Engrasa una bandeja con aceite y espolvorea con harina. En una superficie enharinada, extiende la masa con un rodillo hasta obtener una lámina del tamaño de la bandeja. Coloca la masa en la bandeja, asegurándote de que los bordes estén ligeramente elevados para contener la salsa.
5. Añadir el topping: Sobre la masa extendida, distribuye uniformemente la mezcla de cebolla, champiñones y salami. Vierte la salsa de tomate, luego espolvorea el queso cottage o la mozzarella rallada por encima. En un tazón pequeño, bate el huevo con una pizca de sal y viértelo uniformemente sobre la pizza. Este paso añadirá una costra dorada y deliciosa.
6. Hornear la pizza: Introduce la bandeja en el horno precalentado y hornea durante 25-30 minutos o hasta que la pizza esté bien dorada y el queso esté derretido y burbujeante.
7. Servir: Deja que la pizza se enfríe un poco antes de cortarla. Es deliciosa tanto caliente como fría, así que la puedes disfrutar en cualquier momento del día. Recomiendo servirla con una ensalada ligera o con un vaso de vino blanco, para una cena perfecta.
Consejos útiles
- Variaciones: Puedes experimentar con diferentes tipos de carne, como pollo o jamón, o puedes añadir verduras, como pimientos o aceitunas para obtener una pizza vegetariana.
- Aceite de oliva: Usa un aceite de oliva virgen extra para un sabor más intenso y saludable.
- Salsa de tomate: Si tienes tiempo, puedes preparar una salsa de tomate fresca, con ajo y hierbas aromáticas, para un sabor adicional.
- Conservación: La pizza se puede guardar en el refrigerador durante 2-3 días. Para devolverle la textura crujiente, recalíentala en el horno.
Beneficios nutricionales
La pizza al horno con champiñones y salami es una comida equilibrada, rica en carbohidratos de la harina, proteínas del salami y el queso, así como vitaminas y minerales de los champiñones. También contiene grasas saludables del aceite de oliva, que contribuyen a una dieta equilibrada.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar levadura seca en lugar de levadura fresca?
Sí, sustituye los 25 g de levadura fresca por 7 g de levadura seca.
2. ¿Qué puedo usar en lugar de salami?
Puedes usar jamón, pepperoni, pollo o incluso una combinación de verduras para una versión vegetariana.
3. ¿Es posible congelar la pizza?
Sí, la pizza se puede congelar antes de hornearla. Asegúrate de que esté bien cubierta para evitar la formación de quemaduras por congelación.
Esta pizza al horno con champiñones y salami no solo es una receta, sino también una experiencia que evoca gratos recuerdos y ofrece una deliciosa comida en familia. ¡Prepárala con cariño y disfruta de cada porción!
Ingredientes: Para la masa: 500 g de harina, 3 cucharadas de aceite, 1 huevo, 100 ml de leche, una pizca de azúcar, 25 g de levadura. Para la cobertura: 1 cebolla, 2-3 cucharadas de aceite, 400 g de champiñones enlatados (o frescos), 250 g de salami, 200 ml de jugo de tomate, 200 g de queso rallado o mozzarella, 1 huevo.
Etiquetas: harina levadura hongos hola jugo de tomate mozzarella