Pastel de chocolate vegano glaseado

Desierto: Pastel de chocolate vegano glaseado | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | YUM

Me dio la risa la primera vez que hice este brownie de Cuaresma, porque, sinceramente, no creía que pudiera salir algo comestible sin huevos, leche o mantequilla. Puse los ingredientes sobre la mesa y, después de ver cómo lucía la mezcla antes de hornear, casi quise tirar todo. Menos mal que el aroma y la textura de las nueces y la mermelada me convencieron de meterlo al horno. Por accidente, lo dejé cinco minutos de más, pero salió justo bien, un poco crujiente por los bordes y suave en el centro. Desde entonces lo hago constantemente, con pequeños cambios, y no ha habido persona que no pida la receta. Lo porciono directamente en la bandeja, no me complico con moldes o decoraciones. La verdad, al día siguiente, si queda, me parece aún mejor.

Déjame contarte exactamente cómo se hace este brownie.

El tiempo de preparación es sencillo: unos 15 minutos para mezclar todo, seguido de 30-35 minutos en el horno, dependiendo de cuán caliente tengas tu horno. De una bandeja salen alrededor de 12 porciones decentes (algunos dicen 16, pero yo nunca corto tan pequeñas). No es ciencia de cohetes, es de nivel "principiante", siempre que sigas el orden, no te enredes con las cantidades y tengas la bandeja adecuada.

Ingredientes y su función

1 taza de nuez molida (200g): aporta textura, sabor rico y un poco de crujiente si no la mueles demasiado.
1 taza de azúcar glas (200g): para dulzor, se derrite bien y no queda granulada en la masa.
1 taza de agua (250ml): el líquido base, une todo en ausencia de leche o huevos.
2 tazas de harina blanca (300g): mantiene todo unido, da forma a la masa, pero debe estar tamizada para evitar grumos.
1/2 taza de aceite (o margarina derretida, 125ml): para que la masa quede tierna, no seca y dura como una galleta.
30g de cacao (aprox. 3 cucharadas grandes): aquí no escatimo, porque de él proviene todo el sabor de "brownie".
1 sobre de levadura en polvo (10g): ayuda a que suba, sin él sale como una masa aplastada.
1 tarro de mermelada, alrededor de 300g (yo uso mermelada de ciruela o albaricoque, para un toque ácido): mantiene la masa húmeda y le da un sabor especial.
Esencia de ron, vainilla o lo que prefieras (aproximadamente 1 cucharadita): para aroma y sabor.
Una pizca de sal: resalta el sabor del cacao (nadie lo menciona, pero yo la añado).

Para el glaseado:
4 cucharadas de azúcar (60g): la base.
4 cucharadas de agua (60ml): para que el azúcar no se queme al derretirse.
2 cucharadas de cacao (20g): para que el glaseado sea marrón, no "agua de lluvia".
Esencia de ron, al gusto (normalmente, una cucharadita): el aroma que le da todo el encanto.
Opcional: una cucharada de margarina, si quieres un glaseado más brillante, pero sinceramente no es necesario.
Nuez molida (aproximadamente 2 cucharadas): para espolvorear al final.
Azúcar vainillado (un sobre): para aroma y decoración, que se vea como de pastelería.

Modo de preparación, en serio

1. Primero, precaliento el horno a 180°C. No te saltes este paso, porque si no la masa no se hornea bien y se desparrama en la bandeja.

2. En un bol grande (no elijas uno pequeño, porque maldecirás cuando la harina se derrame), echo la nuez molida, el azúcar glas y la sal. Aparte, en una taza mezclo el aceite con el agua y la esencia.

3. Vierto el líquido sobre las nueces y el azúcar y mezclo bien, con un batidor. No es nada complicado, también se puede hacer con una cuchara de madera, no digas que tienes que batir como si fueran huevos.

4. Agrego la harina tamizada con la levadura en polvo y el cacao. Me aseguro de añadirlos poco a poco, de lo contrario se forman grumos. Si te parece que la mezcla está demasiado espesa, la dejas reposar 3 minutos para que se ablande, no diluyas directamente con agua porque la estropearás.

5. Al final añado la mermelada, para que la mezcla quede más pegajosa y húmeda. Mezclo suavemente, no insistas demasiado después de añadir la mermelada, porque la masa saldrá un poco elástica.

6. Vierto todo en una bandeja (aproximadamente 20x30cm es ideal), engrasada con aceite y forrada con papel de hornear si no quieres complicarte con la limpieza. Nivelamos la mezcla un poco, no tiene que estar "perfecta".

7. Meto la bandeja en el horno durante unos 30-35 minutos, dependiendo de cómo funcione tu horno. Después de 30 minutos, hago la prueba con un palillo, no tiene que salir completamente limpio, pero tampoco debe flotar en la masa.

8. Mientras tanto, preparo el glaseado: pongo el azúcar en una cacerola pequeña, a fuego bajo, para que se derrita suavemente y adquiera un poco de color (no lo quemes, porque se vuelve amargo). Agrego el agua con cuidado, porque burbujea, luego el cacao y la esencia. Mezclo hasta que esté brillante y fluido. Si lo quieres más espeso, lo hierves un minuto más, si no, añade un chorrito de agua.

9. Saco el brownie del horno, lo dejo reposar 5 minutos para que respire, luego lo corto directamente en la bandeja en porciones. Tanto como puedas, porque los bordes son crujientes.

10. Vierto el glaseado caliente por encima (ten cuidado de que esté más o menos uniforme), luego espolvoreo nuez molida y azúcar vainillado. Cubro con un paño limpio y dejo la bandeja así durante media hora, para que el glaseado se asiente y no se endurezca demasiado.

Listo, eso es. Lo sacas en un plato cuando se haya enfriado (si tienes paciencia, es decir).

Por qué lo hago tan a menudo

Es una de esas recetas que no requieren complicaciones. Durante la Cuaresma, todo el mundo anhela algo dulce, pero no quiere pasar medio día haciendo postres complicados. Me gusta porque utilizo lo que tengo en la despensa: mermeladas abiertas, nueces sobrantes de los panetones, aceite, harina... Y también es perfecto para los invitados, porque no contiene nada "arriesgado" (sin huevos, sin lácteos, sin alérgenos complicados). Se mantiene suave incluso al día siguiente, a veces parece incluso mejor después de reposar. Y no te obliga a hacer decoraciones elaboradas, cada uno se sirve con un tenedor y listo.

Consejos, variaciones e ideas de presentación

Consejos útiles (de la práctica)

- Añade la mermelada al final, no al principio, de lo contrario la mezcla se corta y la masa se desmorona.
- Si usas margarina derretida en lugar de aceite, asegúrate de que esté completamente fría, no caliente, porque si no "fríe" la harina y cambia la textura.
- Tamizar la harina no es una tontería: si te lo saltas, quedarán pequeños grumos que no se deshacen al hornear.
- No cortes el brownie mientras esté caliente, el glaseado se derrama y te quemas los dedos. Sé paciente.
- Para el glaseado, no quemes el azúcar, solo derrítelo un poco, apenas para que adquiera sabor.

Sustituciones de ingredientes y adaptaciones

- Para la versión sin gluten, reemplaza la harina con una mezcla especial del mercado, o harina de arroz con almidón de maíz. Pero podría salir más desmenuzable.
- El azúcar glas puede ser sustituido por azúcar moreno molido, solo asegúrate de que se disuelva completamente.
- Puedes usar cualquier mermelada que tengas en casa, de ciruelas, albaricoques, manzanas... pero las ácidas funcionan mejor, porque equilibran el dulzor.
- Si no tienes nueces, puedes usar almendras o avellanas molidas, aunque el sabor cambiará un poco.
- El aceite de girasol es mi favorito, pero también puedes usar aceite de coco para un toque exótico.

Variaciones

- Puedes añadir pasas o trozos pequeños de frutas secas a la mezcla, si quieres una sorpresa en cada bocado.
- El glaseado también puede hacerse con chocolate negro derretido con un poco de leche vegetal, para quienes lo prefieren más "cremoso".
- Si no quieres glaseado, simplemente espolvorea con azúcar, sigue siendo igual de delicioso, menos desordenado.
- A veces, para los niños, pongo caramelos de colores sobre el glaseado, pero no es obligatorio.

Ideas de presentación

Combina bien con un vaso de leche de almendras o de soja, o con un café fuerte. También va bien con un jugo de naranja fresco, si buscas algo refrescante. Como postre en una comida de Cuaresma, puedes asociarlo con frutas frescas: rodajas de naranja o kiwi, para equilibrar el dulzor. Algunos lo sirven con helado vegetal, pero yo no me complico, es bastante rico por sí solo.

Preguntas frecuentes

1. ¿Por qué a veces la masa sale demasiado densa o cruda por dentro?
Generalmente, porque pusiste demasiada harina o abriste el horno a mitad de la cocción. Deja que la masa repose, no la verifiques después de 10 minutos, y si parece demasiado espesa, déjala 5 minutos más en el horno.

2. ¿Puedo usar miel en lugar de azúcar?
No lo recomiendo, porque la miel se comporta de manera diferente al hornear y la masa queda demasiado húmeda, casi pegajosa. Es mejor usar azúcar de coco o jarabe de agave si quieres algo más natural.

3. ¿Se puede hacer sin nueces?
Sí, pero será un poco más seca y simple en sabor. Puedes compensar con más mermelada o añadir semillas crudas (como pipas de girasol, por ejemplo).

4. ¿Cómo hago para que no se pegue a la bandeja?
Papel de hornear, sin falta, o engrasa bien la bandeja con aceite y espolvorea harina. Yo, al principio, perdí la mitad del brownie hasta que me di cuenta.

5. ¿Cuánto dura en el refrigerador y se puede congelar?
Dura fácilmente 4-5 días en el refrigerador, cubierta con film. Congelar no es ideal para la textura del brownie, pero si es necesario, puedes hacerlo: déjalo descongelar a temperatura ambiente y luego caliéntalo un poco.

Valores nutricionales (aproximados)

Por porción media (aproximadamente 100g): alrededor de 300-320 kcal, con unos 40-45g de carbohidratos (de azúcar, harina, mermelada), 11-12g de grasas (de aceite, nueces), y unos 3-4g de proteínas (de nueces y harina). No es un postre "ligero", pero al menos no lleva una gran cantidad de margarina, ni aditivos, y no hay rastro de leche o huevos. También contiene algo de fibra, gracias a las nueces y la mermelada, así que no está completamente desprovisto de cualidades nutricionales. Para una versión más baja en calorías, reduce el azúcar y haz un glaseado más delgado, pero el sabor cambiará. Además, sacia bastante y no te deja esa sensación de dulzor vacío.

Cómo se conserva y recalienta

Este brownie se conserva muy bien dos o tres días a temperatura ambiente, cubierto con film o bajo un paño limpio, para que no recoja polvo y el glaseado no se endurezca. Si lo prefieres más fresco, guárdalo en el refrigerador, pero déjalo 10-15 minutos a temperatura ambiente antes de comerlo, porque de lo contrario puede parecer un poco duro. Se puede recalentar fácilmente, 20 segundos en el microondas o 2-3 minutos en el horno precalentado a 140°C; sin embargo, ten cuidado, si el glaseado es grueso, se derramará por todas partes, así que es mejor dejarlo a temperatura ambiente.

Así es como hago yo el brownie de Cuaresma, y no creo que me detenga pronto de experimentar con él. Si encuentras alguna combinación que te guste y funcione, recuerda: no hay reglas estrictas, solo no te olvides del glaseado y de esa buena porción de mermelada. El resto viene solo.

 Ingredientes: 1 taza de nueces molidas, 1 taza de azúcar en polvo, 1 taza de agua, 2 tazas de harina, 1/2 taza de aceite o margarina derretida, 30 g de cacao, esencia al gusto, yo puse ron, 1 paquete de levadura en polvo, 1 tarro (300 g) de mermelada de cualquier tipo, yo puse de ciruela. Glaseado: 4 cucharadas de azúcar, 4 cucharadas de agua, 2 cucharadas de cacao, 1 esencia de ron, nuez molida, azúcar vainillado.

 Etiquetasbrownie pastel de chocolate vegano recetas de ayuno

Pastel de chocolate vegano glaseado
Desierto: Pastel de chocolate vegano glaseado | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | YUM
Desierto: Pastel de chocolate vegano glaseado | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | YUM