Aperitivo de polenta
No puedo olvidar la primera vez que intenté hacer bulz. Tenía prisa, creo que tenía invitados o algo así, y simplemente eché todo junto. La mitad se pegó a la bandeja, otra parte cayó al suelo cuando intenté sacarlo, pero el sabor... El sabor era exactamente lo que quería. Desde entonces, sigo improvisando, a veces añadiendo más queso, a veces cambiando la carne, a veces saltándome la mantequilla (lo cual es malo, pero a veces no tengo mantequilla en casa). Creo que es una de las cosas más simples que puedes hacer con la polenta sobrante, pero siempre tiene un toque festivo, ¿sabes? Como un bocadillo serio, no solo una simple "reciclaje."
Freímos las salchichas y el kaiser o el tocino cortado en trozos y los dejamos enfriar. Rallamos la polenta fría. Rallamos el queso telemea. Cortamos la mantequilla en trozos. Dividimos la polenta en 4 piezas del tamaño de un puño. Tomamos una pieza en la mano, ponemos mantequilla, queso, tocino y salchichas, y formamos una bola. Engrasamos los moldes con mantequilla y colocamos las piezas de polenta rellenas. Si nos quedan trozos de salchichas, tocino o queso, los ponemos encima. Horneamos durante 30 minutos o hasta que el aperitivo esté dorado. Si lo servimos en el desayuno, también ponemos un huevo frito encima... ¡mmmmmm!
Ingredientes: polenta fría (un plato) kaiser o jamón de campo (5 rebanadas) salchichas ahumadas tradicionales (2 piezas) queso telemea (150 g) una cucharada de mantequilla